ESPECIALES / Columnas de Opinión
El rugby del Fin del Mundo
12/2/2018(A Pleno Rugby)
Tras visitar la punta sur del continente americano, Frankie Deges nos comparte las actividades de un fin de semana a pleno rugby en la ciudad más austral del mundo. El triunfo de Argentina XV ante Chile y el duelo entre Huargos y Vikingos, equipos conformados por detenidos en las penitenciarías de Río Grande y de Ushuaia. 
Ushuaia es siempre un buen destino. Por todo lo que rodea al fin del mundo – si de algo no hay dudas es de que se está en el fin del mundo. Merece conocerse por sus paisajes, su historia; por su rugby y por la gente que está con nuestro deporte.

Desde hace más de 30 años, el sinónimo de la ciudad y el rugby ha sido el Seven de Fin del Mundo que organiza todos los diciembres el Ushuaia Rugby Club.



A partir del año pasado, por una apuesta financiera y organizativa del gobierno provincial y siguiendo una política desde la casa matriz del rugby argentino de federalizar sus equipos, Argentina XV ha jugado uno de los partidos que le toca durante el Americas Rugby Championship en esta ciudad.

El año pasado fue el partido con Brasil y la cantidad de niños que comenzó a jugar al rugby por primera vez que notoria.

Hoy, la Unión de Rugby de Tierra del Fuego tiene 600 jugadores juveniles y mayores registrados y otros 400 infantiles. La temporada no es la normal de nuestro país por un tema tan contundente como el clima. Pero el rugby está en franco crecimiento.

“Ganamos el Súper 9 (para provincias de tercer nivel nacional) y fuimos cuartos en el Seven de la República,” cuenta Sergio Amaya, su presidente. Hombre de Hindú pero radicado en el extremo sur del continente, fue capitán de uno los muchos barcos que recorren el Beagle con turistas. Hoy tiene una lancha y lo que pesca lo convierte en productos ahumados.

“Los esfuerzos que hacen los chicos por jugar y estar en ese nivel es increíble,” dice emocionado.

En el campo de fútbol al lado de la cancha Agustín Pichot, el viernes hubo un evento de Probá Rugby, la versión local del programa de participación masiva Get Into Rugby que multiplicó la cantidad de personas que en todo el mundo fueron acercadas al deporte. Los niños fueguinos disfrutaron a pesar de la dureza del clima.

Huargos vs Vikingos

A unos pocos kilómetros al sur, en una ciudad que crece año a año, hubo otro de los eventos del fin de semana. En el Ushuaia Rugby Club, hubo un partido entre los detenidos en las penitenciarías de Río Grande y de Ushuaia. Los Vikingos frente a los Huargos (un lobo de la zona muy protector de los suyos).

El rugby en las cárceles es mucho más que un deporte, como bien explica Coco Oderigo, gestor del programa Espartanos hace nueve años, que le valió en noviembre el Spirit of Rugby Award de World Rugby.

Viajó al fin del mundo en el primer vuelo de la mañana y se volvió en el último para estar en el partido, pero sobre todo para hablar con los detenidos.

“Ustedes no se dan cuenta, pero un tackle es un yo puedo. Y si puedo voy por más. Cuando estoy bien todo es mejor,” les dijo tras un asado en el quincho del URC. “Ustedes quizás no lo notan, pero empiezan a mirar a los ojos, el contacto ya no los afecta.”

“El rugby no les va a salvar la vida pero los va ayudar.”

Coco jugó en el SIC, es padre de cinco varones que juegan en la “zanja” y tres mujeres que son del hockey del club, y el rugby es un parte importante de su vida.

Con Espartanos encontró un rol. “Yo era abogado que en los tiempos libres trabajaba con Espartanos. Ahora ayudo a los Espartanos y en el tiempo libre ejerzo la abogacía,” se ríe.

Cuando Coco habla, hay que escucharlo. Está en un proyecto para construir canchas de rugby en prisiones en cada una de las provincias y ve un hueco en la población carcelaria que se puede llenar con los valores del rugby.

En Espartanos, para tener como ejemplo, la tasa de reincidencia bajó del 60% a menos del 5%.

Al partido se acercaron tres jugadores de Argentina XV y la gobernadora Rosana Bertana, vieja amiga del rugby, que apoya el proyecto del rugby carcelario.

“Trabajamos con la gente de rugby de la ciudad porque creemos que el deporte es una necesidad para los que están privados de su libertad y en el rugby hay valores como el respeto, compañerismo, espíritu de equipo que sirven mucho. Apoyamos todo este tipo de iniciativas,” dijo.

El plato fuerte

Claro que el plato fuerte fue el partido entre Argentina XV y Chile.

El campo de juego está a pasos del canal de Beagle y con los últimos estertores de la cordillera de los Andes de fondo. En el clima cambiante de Ushuaia fue una constante incognita. En los días que estuvo el equipo de Felipe Contepomi, el frío, las nubes, la lluvia, el garrotillo (agua nieve), el viento y el perfecto cielo azul fueron parte de lo autóctono del lugar.

Poco se puede decir del partido ya que la crónica ya se publicó en este portal. Para los que lo vieron por televisión, desconozco si había una sensación real del gélido viento que bajaba del Glaciar Martial.

Chile está pasando por un período de reconstrucción. Lleva ya varios años en ese proceso pero el Americas Rugby Championship les está mostrando el camino. Depende de ellos mismos subirse al carro o no. Los resultados en estas tres primeras ediciones les han sido esquivos – un triunfo en doce partidos.

Argentina XV siempre iba a ganar este partido. Por historia, por actualidad, por calidad individual de sus jugadores. El scrum fue una tromba y volvió a tomar el rol de importancia que le damos en nuestro juego.

El muy buen referí uruguayo Joaquín Montes sancionó correctamente a los chilenos con un try penal en el primer tiempo.

La exacta misma situación la había resuelto de manera distinta el canadiense de origen sudafricano Chris Assmuss frente a Estados Unidos la semana anterior; esto podría definir al campeón del torneo ya que Estados Unidos ganó ese partido.
Por: Frankie Deges
Foto: A Pleno Rugby
Otras Noticias