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Dos músculos
12/3/2018(A Pleno Rugby)
Jaguares jugó con pasión y actitud un partido que tuvo su mejor primer tiempo desde su ingreso al Súper Rugby. Frankie Deges, en su habitual columna semanal, presenció el duelo en Vélez Sarsfield y analizó las posibles razones de una notable mejoría. “Es un balance positivo”. La palabra de García BottaLos números del partido.
El cuerpo humano tiene 650 músculos esqueléticos que son los que se pueden controlar; hay muchos otros que no podemos mover o controlar que se llaman lisos.El músculo más importante es el corazón por lo que genera, pero el cerebro también lo es.



“No hay que dejar que nuestro cerebro se estanque y se acomode a las situaciones; ese es uno de los mejores retos de nuestras vidas. El cerebro es un músculo más de nuestro cuerpo y si no le damos trabajo se va debilitando,” dice el psicólogo español Ricardo Ros. Esto lo sabemos todos y no necesitamos una frase que nos tira internet con una simple búsqueda de información.

Cuando la cabeza y el corazón quieren, el resto es más sencillo. El sábado, en un tristemente vacío Vélez Sarsfield, se dio la conjunción perfecta de corazón y cerebro, o cabeza, en perfecta armonía para empezar lo que ojalá sea una recuperación de Jaguares de cara a lo que queda.

Venían golpeados estos Jaguares que no habían tenido mucho para celebrar en las primeras tres rondas. Por acción o inacción, los entrenados por Mario Ledesma habían mostrado serias falencias en algunos aspectos de su juego que llevaron a perder ante Stormers, Lions y Hurricanes sin siquiera conseguir un punto bonus.

Superando miedos e inseguridades

Todo eso cambió durante casi ochenta minutos en los que mostraron lo que pueden ser. El desconcierto del final en que Waratahs apoyó dos tries que redujeron injustamente una diferencia clara, deben tener explicación en que, para entonces, el corazón y el cerebro se relajó. Por suerte, esa diferencia ya era grande y no puso en duda el triunfo – aunque sí eliminó un punto bonus que hoy no lamentamos, pero nunca se sabe si podrá significar algo en el futuro.

No le caigamos por eso a un equipo que superó sus propios miedos e inseguridades en una semana en el que se musculó el cerebro y el corazón.

Siempre ayuda empezar con un try antes de que caiga la primera gota de transpiración y el try de Emi Boffelli llegó a los dieciséis segundos, mucho antes de que se nadie pueda ‘meterse’ en el partido.

Antes de la media hora, la paliza que estaba recibiendo el equipo de Sydney era enorme con un segundo try de Boffelli más los de Tuculet – que lindo es ver un fullback quebrando así – y Nico Sánchez para un 26 a 0 parcial inapelable.

Más allá de la grandeza de Israel Folau y sus off-loads o la constante y molesta presencia de Michael Hooper, lo de Jaguares emocionó. Porque tackleó y defendió – dos acciones muy diferentes – con dureza y justeza, porque aprovechó cada una de las oportunidades que tuvo para avanzar y anotar, porque tuvo una gran disciplina, concediendo tan solo ocho penales – menos que el promedio habitual del equipo – porque el scrum funcionó y porque los que tenían que aparecer aparecieron.

Una cosa es lo que se ve en la cancha y las sensaciones generadas por el partido en sí, y otras son las estadísticas, muy completas por cierta, que ofrece SANZAAR, que hablan de un partido más parejo.

Siento que la diferencia estuvo en esos dos músculos arriba mencionados y en que en el breakdown, o punto de encuentro, se controló el rol fundamental que tiene Hooper. Cada tackle resonaba con cacofonía en Vélez y se sentía la violencia de cada golpe dado con extrema lealtad. No hubo hasta el final cuando un valiente Boffelli se le plantó a cinco a seis Waratahs por algo que no pude ver, que el referí tuvo que hablar con los capitanes.

Los dichos de Porta

Vaya a saber cuánto del cambio de mentalidad haya tenido que ver con las desafortunadas palabras de Hugo Porta que habló en España lo que acá no ha dicho.

Porta, como cualquiera – de hecho, esto es una columna de opinión – tiene derecho a decir lo que quiera. Solo que luego hay que bancar las consecuencias. El haber sido lo que fue, dentro y fuera de la cancha, le da por supuesto la multiplicación de su mensaje y no atender eso es peligroso.

Las circunstancias en las que dijo lo que dijo – si el lector llegó hasta acá, sabe lo que se generó con las declaraciones de Porta – no mejoran ni empeoran el mensaje. Y si es lo que siente, es lo que siente, más allá de su intento de aclaración unas horas después de lo publicado.

Los jugadores y cuerpo técnico de Jaguares hicieron acuse de recibo y hasta hablaron de los dichos del ex capitán Puma. Lo mejor hubiera sido dejar que se muera el tema y no contestar, más allá de haberse sentido agraviados.

Consecuencia o no, una de las cosas que demostraron contra Waratahs que el alma está muy bien. Solo faltaba pegarle una despertada. La clave será mantener en esa curva ascendente la mejora de un equipo que necesita de alguna manera volver a cautivar a la gente.

Comentaba con un Jaguar al terminar el partido sobre la poca gente que había y me decía que lamentablemente la gente quiere resultados y que el sábado contra los Reds va a haber mucha más. Y si le ganan a Reds, cuando se juegue contra los Crusaders serán mucho más. Armar la comunidad de Jaguares requiere de una enormidad de acciones. Ganar es una de las primarias.

Las caras de tranquilidad y felicidad que se veían en Vélez mostraban lo necesario que era salir del pozo. Ya se sacó la cabeza, falta seguir saliendo. 
Por: Frankie Deges
Foto: Daniel Salvatori
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