La llegada de Graham Henry a Los Pumas tiene un responsable: Agustín Pichot. Fue el ex capitán de Los Pumas y actual dirigente de la UAR quien tuvo la idea, fue quien contactó al entrenador campeón del mundo, fue quien llevó a cabo la negociación y, finalmente, fue quien lo convenció.

“No fue difícil convencerlo”, contó Pichot. “Fueron varios meses, sí. Pasamos horas y horas hablando de la idiosincrasia argentina, de cómo eran los planes… Que Graham Henry esté aquí hoy es buenísimo para todo el desarrollo del rugby argentino, porque es un tipo que sabe un montón y nos va a ayudar a lo que nosotros no sabemos hacer. Es parte de un plan a largo plazo”.
El representante de la UAR ante la IRB no podía faltar en la presentación de Henry en sociedad, en la conferencia de prensa realizada el miércoles en el Hotel Embajador, y conversó con A Pleno Rugby sobre la importancia de tener al ex entrenador de los All Blacks en la Argentina.
“Para nosotros es un honor, y no porque haya sido campeón del mundo”, continuó Agustín. “Yo lo conozco desde que estaba en Auckland y siempre hablamos, él es muy sarcástico, un tipo de primera, de gran sencillez. Pero a la vez, un tipo que ha trabajado en los mejores sistemas del mundo y es un orgullo tenerlo acá. Lástima no poder estar con los pantalones cortos.”
-¿Qué impresión dejó estos pocos días que lleva en el país? -La misma que siempre. Es un tipo muy simple, muy directo, con mucho sentido del humor. Y lo dice es así. No tiene vueltas, no juega cosas psicológicas. Él vino por un desafío. Desde que empezamos a hablar en diciembre siempre la palabra era esa: desafío. Siempre preguntaba cómo podía ayudar, cómo puede crecer Argentina. Lo más importante que tenemos que hacer hoy es aceptar lo que hacemos bien, pero criticar lo que hacemos mal. La autocrítica es lo que te ayuda a mejorar, y escuchar a las personas que saben es muy importante porque te demuestra que estás preparado para recibir información y para así mejorar.
-¿Qué fue lo primero que remarcó? - La simpleza que tiene este juego. Cuando se sobrecomplica el rugby, ahí cometemos un error. El rugby es un deporte simple. Como dijo hoy: hay que marcar más tries. Ese es el desafío: que el equipo sea más ofensivo. Eso puede llevar tiempo: hay que tener una biomecánica, una genética, un desarrollo… pero bueno, la idea es perfeccionar el norte para tener cada vez mejores jugadores.
-¿Puede llegar a renovar una vez que finalice su trabajo este año? -Lo de Henry va a ser por ahora por un año. Después veremos. Ojalá que sea para muchos años más. Es un tipo que vale la pena. Es 100% rugby, bien neozelandés, ama lo que hace. Como dijo, para él el rugby es una enfermedad. Es alguien que comparte muchísimo los valores que nosotros tenemos.
-Y después de Henry, ¿qué? - Ahora viene un tema de desarrollo más importante. Durante los primero cuatro años reestructuramos la UAR a nivel profesional, pusimos los planes en marcha, ganamos confianza en la IRB, conseguimos los fondos para ciertas competencias. Ahora lo que tenemos que hacer es crecer en la base. Nosotros necesitamos que cada vez más chicos jueguen, pero a la vez que estén más contenidos y tengan planes. Y apostar también al rugby de base. La competencia argentina es muy complicada, es muy extensa. Tenemos que dedicarnos a ver cuáles son las necesidades de los 480 clubes. Estamos haciendo una radiografía para ver cómo fusionamos rugby de base, rugby de alto rendimiento.
Por Alejo Miranda Fotos: Prensa UAR www.aplenorugby.com.ar |