Si había alguien que podía romper la hegemonía de Nueva Zelanda, ése era Sudáfrica. Por la rivalidad que hay entre ambos países, en la categoría que sea, y porque los Baby Bocks tenían la ventaja de la localía y la aprovecharon colmando el espectacular Newlands Stadium de Ciudad del Cabo.

Y los 35.000 espectadores que metieron presión durante todo el partido no se fueron defraudados. Sudáfrica se impuso por 22-16 en una de las finales más atrapantes en la historia del Mundial Juvenil y estableció un hiato en la historia del certamen, que en sus cuatro realizaciones anteriores había sido dominado de manera absoluta por los Baby Blacks.
Tras un primer tiempo parejo, en el que se repartieron el dominio y Nueva Zelanda hizo pesar mejor sus individualidades, en la segunda mitad los locales impusieron todo el poderío de su pack. La tercera línea, especialmente, puso adelante al equipo y así consiguió los dos tries que le valieron la victoria.
Handre Pollard, el apertura sudafricano, acertó un par de penales en el comienzo, previo empate parcial de su contraparte, Ihaia West. Sudáfrica tuvo un par de rompimientos, pero finalmente la defensa kiwi se recuperó. Y en una contra letal, el fullback Martin McKenzie atacó bien los espacios, habilitó al hooker Harris y éste rápidamente le cedió la pelota al wing Milton Keresoma, que marcó el primer try a pura velocidad.

Sobre el final, Pollard descontó con otro penal y al descanso se fueron en desventaja 10-9. Pero en el segundo tiempo, el sometimiento del pack sudafricano comenzó a rendir sus frutos y se fueron acercando al in-goal visitante. A los 7, el medio scrum Van de Watt se escapó por el ciego y revirtió el marcador.
La supremacía se fue acentuando. A los 20’, Pollard estiró la ventaja con un magnífico drop casi de mitad de cancha y a los 22, Jan Serfontein liquidó el pleito coronando con una gran acción personal una jugada de varias fases de los forwards.
El descuento de West no puso en peligro la victoria. Cuando sonó la sirena y Thsothso reventó la pelota a la tribuna, Newlands estalló y los jugadores se fundieron en un abrazo. Las lágrimas denotaban la emoción juvenil de unos chicos que se recibieron de grandes. La historia empieza a reescribirse.
Sudáfrica (22): Dill Leyds; Raymond Rhule, Kobus van Wyk, Jan Serfontein y Tshotsho Mbovane; Handre Pollard y Vian van der Watt; Fabian Booysen, Pieter-Steph du Toit y Wian Liebenberg (cap); Ruan Botha y Paul Willemse; Nicolaas van Dyk, Mark Pretorius y Steven Kitshoff. Entrenador: Dawie Theron. Cambios: ST 27', Allan Dell por Van Dyk Suplentes: Franco Marais, Oliver Kebble, Braam Steyn, Shaun Adendorff, Abrie Griesel, Tony Jantjies y Travis Ismaiel.
Nueva Zelanda (16): Martin McKenzie; Pita Ahki, Jason Emery, Opetera Pelesuma y Milford Keresoma; Ihaia West y Bryn Hall (cap); Jordan Taufua, Hugh Blake y Jimmy Tupou; Nick Ross y Joe Latta; Fraser Armstrong, Nathan Harris y Ofa Tu’ungafasi. Entrenador: Rob Penney. Cambios: ST 8', Eric Sione por Armstrong; 12', Jake Heenan por Latta; 23', Thys Marshall por Harris; 26', Tuki Raimona por Ross; 27', Ambrose Curtis por Keresoma; 29', Scott Eade por Hall; 34', Marnes Hanley por Peleseuma.
Tantos en el Primer Tiempo: 10, 19 y 39’, Penales de Pollard (S); 13’, Penal de West (NZ); 35’, Gol de West por Try de Keresoma (NZ).
Tantos en el Segundo Tiempo: 7’, Try de Van de Watt (S); 20’, Dorp de Pollard (S); 22’, Try de Serfontein (S). Amonestado: 18', Willemse (S). Expulsado: 18', Tu'ungafasi (NZ).
Cancha: Newlands Stadium, Ciudad del Cabo Árbitro: Greg Garner (Inglaterra)
A Pleno Rugby Fotos: IRB www.aplenorugby.com.ar |