Se lo nota sereno. Quizás porque esa adrenalina con la que vive los partidos ya pasó, o porque esa vehemencia con la que se desempeñaba cuando era jugador quedó atrás. Es tiempo de Pablo Camerlinckx entrenador de la Primera de Regatas, una nueva etapa que el ex Puma vive con A Pleno Rugby.
“Fumo muchos durante los partidos, los vivo con mucha intensidad, es todo muy pasional. No extraño jugar pero me siento parte del equipo y trato de transmitirles a los chicos el fanatismo que tengo por el club y de mejorarlos en las cosas que estamos haciendo mal. Jugamos toda la vida a otro ritmo y tenemos que aprovechar esa diferencia de categoria”, arranca el entrenador.

Y agrega: “En esta zona se te complica todo, sólo clasifican tres equipos y estamos en la más chiva. Estamos muy bien porque hay 120 chicos entrenando, tenemos Pre C, hay dos M-22... Muchos chicos se enganacharon con el tema del descenso, se enchufaron y eso hace las cosas más fácil. Hay que laburar porque venimos de una mala temporada, pero seguramente que con orden y disciplina vamos a estar en la Reubicación y de ahí nos plantearemos otros objetivos”.
- ¿Es un año para laburar más en lo mental que en lo físco y rugbístico? - Hay que laburar, pero los chicos solos hicieron el mea culpa de los errores cometidos. Yo tengo la ventaja que los chicos me piden que los entrene desde hace siete años. Desde 2003 que deje de jugar. No pueden objetarme nada y esa es una gran ventaja, más allá de que tengo ascendencia sobre ellos y que están con los dientes apretados y queriendo pasar este momento lo más rápido posible.
- ¿Y por qué elegiste este momento? - Porque después de veinte años en Primera y diez en Los Pumas tengo un proyecto de vida, mi trabajo y quería ir por ese lado. Yo no me fui del club, entrené infantiles y además sabía que en algún momento se iba a dar esto. Voy a estar en el club toda mi vida, no veía ninguna necesidad de saltar a la cancha ni bien terminé de jugar, no era el momento.
- ¿Ahora ya se te fue la adrenalina de querer jugar? - Totalmente. Te digo la verdad, ser entrenador a mi no me gusta, prefiero jugar siempre. Lo hago por el compromiso con este club que me dio todo y porque me enseñaron que tengo que devolver un poco de todo lo que recibi. Si los directivos creen que tengo que estar lo haré el tiempo que sea necesario.

- ¿Cómo querés que juegue tu Regatas? - A los chicos les dije una sola cosa: quiero que sientan el club como yo, que básicamente es compromiso y responsabilidad. Eso te trae jugar bien al rugby. Si logro tener a los 120 chicos entrenando desde principio a fin de año eso será el éxito del club porque quiere decir que asumieron el compromiso de ser parte del Plantel Superior de Regatas y eso los ayudará a ser mejores jugadores.
- A tu ahijado Pepe De la Torre le diste la responsabilidad de llevar la 10, ¿lo aconsejás por su juventud? - No tengo que enseñarle nada pero hay una diferencia entre jugar de apertura en juveniles y hacerlo en Primera que es la velocidad de juego. Tiene que ir de a poco agarrando experiencia y eso lo va a ir aprendiendo con el correr de los partidos.
- ¿La obligación es ascender? - Nunca planteé el objetivo de ascender. Queremos jugar bien al rugby y ascender será consecuencia de hacer las cosas bien. En el fondo todos queremos volver pero si no te entrenas bien martes y jueves es difícil lograr lo que uno busca.
Por Juan Pablo Zenoni Fotos: A Pleno Rugby Para www.aplenorugby.com.ar |