SCRUM 5 / Notas
John Vibart, el símbolo de San Albano
John Vibart, el símbolo de San Albano
23/5/2013(A Pleno Rugby)
Por lo que significó dentro y fuera de la cancha, John Vibart es sinónimo de San Albano. Por eso, en su edición de mayo, la Revista Scrum5 le rindió homenaje al jugador más emblemático y trascendente de su historia.

Hay personas que exceden a un apellido, que lo trascienden. Tienen tanta relevancia que no sólo representan a una familia, sino que abarcan mucho más. Identifican. Eso es lo que produce John Ronald Vibart, gran parte del espíritu que rodea a San Albano. El símbolo.

Su vida casi corre por el mismo camino que los 90 años de la institución de Barrio Corimayo. Creó lazos, los unió y dejó su legado. Y él, a sus 82 años, mantiene viva una relación de amor con el club y el colegio que no podrán separarse nunca. Queda reflejado en cada paso que da por la escuela, donde se encuentra la camiseta que usó con el seleccionado argentino, que hay un sentimiento profundo. Se lo nota feliz, sonriente y hasta se anima a bromear. Está en su casa y allí recibe a Scrum5 para repasar su vida.

Nacido el 16 de marzo de 1931, sus primeros años al lado de la ovalada los hizo en Pacific (hoy San Martín), donde estuvo hasta la categoría Menores de 14. Tuvo un paso fugaz por Lomas, pero se instaló en el patio de su casa desde el momento en que el Old Philomathian Club instala el rugby como deporte de la institución, allá por 1947, de la mano de quien era por aquellos años el Headmaster del Colegio, John Edward Vibart (su padre), y Roger (uno de sus hermanos – su otro hermano se llama Dick-). De hecho formó parte del primer equipo oficial de 1949.     

Con el correr de los años, el Old Philomathian (así se lo conoció hasta 1974, cuando por personería jurídica debió mutar a San Albano) formó un equipo competitivo y luchó hasta lo último en los campeonatos de 1954 y 1955, de los que perdió la final por el ascenso, siempre con John como medio scrum. No obstante, en 1956 el equipo consiguió el campeonato de Tercera División de forma invicta y los buenos rendimientos de Vibart le valieron la citación al seleccionado argentino para el Sudamericano de 1958.

“Los uruguayos tenían un buen equipo, la lucha era con ellos. No quiero decir a muerte pero casi, eran lindos partidos”, recuerda John, quien se convirtió en el primer y hasta ahora único jugador del Albano en vestir la celeste y blanca del seleccionado mayor. En ese torneo Argentina goleó a Perú (44-0) y Uruguay (50-3), y finalmente superó a Chile (14-0) en el partido decisivo que lo coronó campeón en tierras trasandinas.

Dos años después Old Philomathian consiguió el tan ansiado ascenso a Primera y para Vibart llegó la frutilla del postre en su carrera: la citación para jugar con el seleccionado la serie ante Francia. Pisó la cancha de Gimnasia y Esgrima el 17 de agosto de 1960 jugando como ala en lo que fue derrota 29-6. Vibart explica el por qué: “No había demasiados medio scrum que pasaban bien la pelota, y yo la pasaba con una mano. En ese puesto además estaba Enrique Holmgren, un gran pasador”, cuenta.

Y respecto al partido agrega: “Fue una emoción tremenda jugar en ese seleccionado y mi recuerdo más grande es haber estado en ese partido contra Francia. Nos golpeaban muchísimo, nunca me golpearon como ese día. Eran tremendos y así avanzaban. Me da mucho orgullo haber sido el primer jugador del club en estar en el seleccionado argentino”.

En 1964 se retiró de la Primera y pasó de ser jugador a dirigente, ya que fue nombrado presidente en el periodo 64-66 (también lo fue entre 1974 y 1978) y colaboró casi una década representando al club en la URBA y la UAR.

Igual siguió despuntando el vicio en veteranos, donde alcanzó a jugar con su hijo, Johnny. Y pese a que pasaron casi cincuenta años desde que se despidió activamente, la pasión no se fue. “Lo vivo prácticamente como el primer día, tengo ganas de entrar a la cancha y jugar. Me siento jugador, tengo ganas de meterme y hacerlo yo. Lo vivo con mucha pasión”, admite.

Autodefinido como un medio scrum que no abría mucho la guinda, hay una historia que lo pinta de cuerpo entero. Cuenta la leyenda que en un partido ante Los Matreros, John sacó la ovalada de un scrum y vio como todos los forwards, superiores en tamaño, se le venían encima. Decidió entonces correr hacia su propio ingoal para sorpresa de propios y extraños. Pero, inteligente, al llegar al poste de las Haches dio un giro tan veloz sobre el mismo que se los sacó a todos de encima y sólo tuvo que correr todo el campo para apoyar un try de punta a punta. Pura picardía.

A principios de los 80, el Club adquirió su actual predio en Corimayo (hasta ese momento, jugaba en el campo de deportes del Colegio, predio denominado Rojondí, por Roger, John y Dick, hijos de John Edward Vibart). “Rojondí tenía una barranca interesante, tratábamos de jugar en el segundo tiempo a favor de ese lado. Me acuerdo de tener que desmontar el predio de Corimayo, que estaba lleno de pastizales y hubo que construirlo desde cero. Pero el esfuerzo valió la pena y vivo con mucha alegría el crecimiento que ha tenido el club en todo este tiempo”, dice Vibart, Presidente Honorario del club.

Y cierra: “Como jugador no tengo cuentas pendientes, jugué en mi club, llegamos a Primera y jugué en el seleccionado. Como hincha sueño con ver al equipo campeón, pero sé que es muy difícil”. Tan emblemático es Vibart para San Albano que desde hace cinco años se lo homenajea con una Copa que lleva su nombre. Es que decir John Ronald Vibart es decir San Albano. Y nombrar a San Albano es sinónimo de John Ronald Vibart, una gloria que aún hoy sigue despertando admiración.

Por Juan Pablo Zenoni
Fotos: Fede Castro Olivera
www.aplenorugby.com.ar

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