ESPECIALES / Columnas de Opinión
Un comienzo que ilusiona
Un comienzo que ilusiona
18/8/2014(A Pleno Rugby)
El comienzo de Los Pumas en el Rugby Championship fue más que alentador, poniendo a los Springboks bajo enorme presión. En su columna en A Pleno Rugby, Frankie Deges analiza este primer paso del seleccionado, que está por el buen camino.

¿Quiénes pensaron que Los Pumas iban a terminar como terminaron el partido jugado en la pileta de Loftus Versfeld? Mas aún, después del temprano y, digamos, sencillo try que se comieron al minuto y medio de juego. Tímidamente, digo que me asustó el arranque.

Sí, es cierto. La fe y la esperanza no suelen ir de mano con la realidad que a veces golpea fuerte. Y Los Pumas venían golpeados pero el desembarco del Huevo Hourcade y su troupe trajo una nueva impronta, una renovada onda, se apuntó a distintos objetivos dentro y fuera de la cancha que empezaban, por sobre todo, en recuperar una unidad de cuerpo y alma que de a ratos se hizo evidente en el primer partido del Rugby Championship.

Hourcade planteó a sus dirigidos una idea de juego renovadora, “mas del Hemisferio Sur,” como vino explicando desde que el plantel para este torneo se reunió en Pensacola para una nueva puesta a punto física, técnica y de grupo. “Queremos la pelota en movimiento, mas viva, un rugby mas dinámico de off-loads, pases al espacio.”

Los jugadores compraron todo lo que ofrecía el coach: no había sido un 2013 divertido para nadie y este tipo de juego alienta a que los jugadores disfruten jugar al rugby.

Todo esto requería de una premisa básica: tener buena posesión primaria. Ahí empezaban las dudas. ¿Podría Agustín Creevy, el nuevo capitán, asegurar el line, el talón de Aquiles del platense? ¿Volvería a ser el scrum la plataforma que alguna vez fue?

Con todas esas dudas, pero confiando en el planteo de Hourcade, se llegó a Pretoria con el tiempo suficiente para aclimatarse, encerrarse y trabajar en silencio. Enfrente estaban los Springboks que este año sería en el que finalmente desbancarían a los All Blacks. Nombres y poderío físico, jugando nuevamente de local en el arranque del mas difícil de los torneos del rugby mundial. Sí, tenían todo a su favor.

Había quienes pensaban que Los Pumas estaban en camino a repetir la olvidable actuación del año pasado. Quienes sabían las circunstancias de lo que pasó en Soccer City hace exactamente un año – falta de convencimiento de la estructura defensiva, diferencias con la nominación del capitán en reemplazo del lesionado Corcho Fernández Lobbe, jugadores que se lesionaron, malhumor generalizado – entendían que eso no sucedería, mas allá de que en los papeles había una diferencia clara a favor de los Springboks.

Ese primer try renovó dudas. Evidentemente hay legalidad en ese maul que hacen los Springboks, pero que el portador esté asido por los dedos y haya delante suyo cuatro o cinco jugadores y el esté a mas de dos metros del rival mas cercano me parece mal. Algo que debería reverse (ojo, una sensación que tengo desde antes, sobre todo si la base de nuestro deporte esta centraado la posibilidad de disputar, en todo momento, la pelota).

La lluvia, hay que decirlo, afectó el partido y su desarrollo. Hay varias formas de anticipar el clima y tanto Springboks como Pumas deberían haber sabido que iba a empezar a llover en ese momento. Recuerdo que en 1992 fui a una práctica de Sudáfrica que se preparaba para jugar contra Australia al día siguiente y el medioscrum Robert du Preez mojaba la pelota en un balde…ya entonces sabían que el día siguiente se jugaría con una gran tormenta de lluvia. Fast forward 22 años y con el preciso Wind Guru mediante, detalles climáticos no se le escapan a nadie.

Iban dos minutos y la barranca en contra era enorme. Pero estos renovados Pumas asimilaron el golpe evitable – una falla defensiva que luego asumió como propia con valentía y honestidad el Pantera Montero – y empezó una batalla que en 78 minutos dejó una paridad en el marcador. Los Pumas tuvieron dos o tres opciones de try que se frustraron – la pelota estaba mas que complicada y resbaladiza – y necesitando hacer cambios desde la mañana, la estructura no se resintió.

Hablábamos de las dudas en el scrum y el lineout y estas desaparecieron. Casi igualando en peso y tamaño a los Boks, el trabajo de Emiliano Bergamaschi en la primer formación y Aspirina Pérez y Bichi Bouza en la segunda, dio réditos. Si el referí John Lacey hubiera entendido mas del scrum, la diferencia a favor del pack argentino en el scrum hubiera sido mayor. El IRB, que debe priorizar la seguridad de los jugadores – perfecto, debe ser el principal tema – ¿‘acepta’ que se tire un poco torcido?’ Una locura. ¿Cuánto es un poco torcido? A Landajo le cobraron una torcida… ¿habrá sido muy torcida?

En el line se ganaron las catorce propias y se robaron dos sudafricanas. “Fijáte que ellos en el line llegan unas milésimas de segundo antes a tomar la pelota en el aire,” me comentaba Pérez en los entrenamientos. El detalle del análisis hace la diferencia. Se vio el sábado.

La lluvia fue un gran nivelador, como lo fue en Sydney cuando Wallabies y All Blacks jugaron un bodrio y empataron en 12 puntos por no poder definir quien había jugado peor. En el caso de Los Pumas, fueron muy superiores a ellos mismos y eso alcanza.

Lo del primer partido del Rugby Championship fue muy flojo en todas sus líneas – no justificó el temprano arranque a un día lleno de rugby. Mas allá del condimento climático, los dos mejores equipos del mundo saben jugar mucho mas que lo se vio. Un falso arranque que de paso le cortó la racha a los All Blacks y no les dio el record de partidos invictos consecutivos que quedó clavado en 17 y compartido con los All Blacks de fines de los ‘60 y los Springboks de fines de los ‘90

“¿Viste que los primeros cuatros están separados por tres puntos?” ironizaba un amigo. No empecemos a exigirle a Los Pumas que ahora tengan que ganar todo. Tuvieron objetivos en el partido que se cumplieron. Cuantos mas de esos objetivos puedan cumplir en cada partido mas cerca de ganar van a estar. Eso sí, partidos como el de ayer levantan la estima del equipo – interna y en como lo ven los hinchas. Esos mismos que dudaron cuando arrancó el partido.

¿Qué es lo que significó entonces el 13 a 6 en Pretoria? Un muy buen comienzo de un torneo largo. Los Pumas están por el buen camino desde lo que plantean. Salta va a ser una medida de este crecimiento cualitativo. Arrancaron bien.

Por Frankie Deges
Fotos: UAR
www.aplenorugby.com.ar
 

Otras Noticias