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Por el camino correcto
Por el camino correcto
25/8/2014(A Pleno Rugby)
Los Pumas no pudieron ganar su primer partido en el Rugby Championship; nuevamente quedó ahí nomás ese festejo que sigue atrapado, esa dificultad de terminar, finalmente, triunfante un partido que, como pocas veces antes parecía que estaba para ganar. Frankie Deges estuvo en Salta y lo vivió así.

Estos Pumas modelo Hourcade empezaron a mostrar un camino nuevo, una impronta distinta y un enfoque hacia el juego que marca un horizonte promisorio. Se había empezado a ver en Pretoria una semana antes y en el sofocante calor de Salta se confirmó. Los Pumas mostraron un rugby que, en comparación con anteriores equipos nuestros, jugaron a un nivel mas que elevado.

No se ganó cuando parecía que iba a ser el día. En el juego, Los Pumas le marcaron la cancha a unos Springboks que, como en la lluvia de Pretoria, volvieron a sentir el rigor de los argentinos. Tanto que al terminar el partido desde el vestuario visitante solo se escuchaban palabras elogiosas para el perdedor. El dolor de no ganar no se va a borrar; el placer de ver a un equipo argentino que está jugando con un sentido, con orden y con una impronta clara, quedará muy presente.

El nivel del Rugby Championship es gigante. Es, sin dudas, el torneo mas duro del rugby internacional y probablemente el mas duro del deporte. Que se enfrenten regularmente los tres mejores del mundo y el hoy doceavo del ranking por los puntos no se ve en otras disciplinas. Entonces, que en esta durísima elite el equipo que dirige el Huevo Hourcade haya sido tan competitivo es motivo suficiente para ser optimista con lo que se viene. Porque este es el comienzo.

Ese ‘lo que se viene’ hay que mirarlo con una visión hacia el futuro mediato. En lo inmediato vienen unos All Blacks que hoy están imposibles. Los Wallabies los hicieron enojar en el arranque del torneo con un empate en Sydney y el sábado en Eden Park les dieron una lección de rugby. Eso está en el horizonte cercano; jugarán en Napier dentro de dos semanas. El largo viajo a Nueva Zelanda será con el convencimiento de que el camino elegido es el correcto, mas allá de la tristeza de la derrota.

Desde el arranque en Salta, con un Nico Sánchez picante y un Juani Hernández en el nivel que todos queremos verlo como apertura-bis, el equipo atacó con intención y capacidad. Agustín Creevy siguió confirmando que su elección como capitán fue apropiada lideró a un equipo seguro de lo que quiere conseguir. El segunda línea Tomás Lavannini confirmando que va camino a ser uno de esos históricos jugadores que dejan huella en el seleccionado. Martín Landajo y Tomás Cubelli manejaron desde el puesto de medioscrum un equipo que sabía qué quería.

Hourcade llegó con una mochila pesada que debía acomodar. Le costó en noviembre y también en junio. Tuvo que tomar decisiones difíciles y los resultados no acompañaron en el comienzo. Mientras el tucumano encontraba como manejar las presiones y necesidades de su rol y le daba poder a su staff, trabajaba en el día a día para convencer a los jugadores de lo que quería. También eso costó ya que era un cambio grande de lo que se había hecho en años anteriores. El trabajo silencioso, el análisis de la situación y sus ganas influyeron.

Los jugadores aceptaron el nuevo proyecto, al principio reticentes de poder desarrollar este distinto paradigma de rugby argentino. Nadie dudó en público, pero en privado varios se preguntaban si era posible desarrollar en el mas alto nivel esto que se planteaba. Hoy los jugadores sonríen y disfrutan un presente mejor que un pasado complicado.

Dos partidos de preparación y al Championship. Y en lo que ya se hizo se ven enormes mejores respecto al juego Puma al que estábamos acostumbrados. Todavía no se llegó, el recorrido es largo y durísimo. Pero en la serie con Sudáfrica quedó claro que se está bien encaminado.

Que un equipo argentino tengo como premisa pasar en el contacto, buscar el espacio y no el hombre, trabajar en avanzar con dominio y buscar sumar de a cinco llama a la ilusión. Para quienes pudimos ver algunos de los entrenamientos de este equipo, fue ratificar lo trabajado en la semana. Lo difícil para cualquier equipo es llevar al partido lo que se planifica en las prácticas. Los Pumas están jugando a lo que entrenan.

Volvió el scrum a ser la fuerza que alguna vez fue y el line, sin la precisión de una semana antes, fue una importante fuente de lanzamiento. El juego suelto fue también una faceta positiva, con el trabajo en el breakdown una pesadilla para los Springboks. Se hicieron tres tries – dos tuvieron siete y ocho fases.

Entre tantas loas, no podemos olvidar que se perdió. Y hay razones. La primera y fundamental: los Springboks son el segundo mejor equipo del mundo. Tienen un caudal de experiencia superior al argentino y la paciencia para manejar sus tiempos. Cuando estaban abajo por doce puntos, tuvieron la seguridad de ir a un line en vez de sumar de a tres pateando ese penal. Consiguieron entonces siete puntos y ponerse de nuevo en el partido.

Pudieron utilizar mejor el banco de suplentes. Las lesiones de distintos jugadores argentinos hizo que se le complicara a Hourcade mover a sus reservas. Hubo dos cambios no planeados antes del fin del primer tiempo y jugadores dentro de la cancha con golpes que no aseguraban que pudieran jugar los 80 minutos. En cambio Heyneke Meyer pudo aprovechar bien los momentos para meter jugadores frescos que, a la postre, terminaron marcando la diferencia.

Quedaron dudas sobre Steve Walsh también. El referí neozelandés de ego agigantado – tengo la sensación que le gusta usar el TMO para estar mas tiempo en primer plano – no fue determinante, pero con pequeñas cosas favoreció a unos Springboks que en un momento estaban para el golpe de knock-out. Enlenteció el segundo tiempo y eso ayudó a un equipo que estaba al borde del knock-out, se dejó influenciar por los pedidos del capitán Springbok Jean de Villiers, y sobre el final dejó dudas sobre si Los Pumas deberían haber recibido un penal a favor. Como dijo Hourcade, “el referí es un jugador mas y tiene buenas y malas.” No aclaró el coach cuantas malas había tenido.

La cara larga de Hourcade al terminar el partido marcaba como vivió la derrota. Pero hay que también quedarse con su cara y la de sus colaboradores durante el partido cuando las cosas salían y eran sonrisas de placer por lo que hacía el equipo. Insisto, el camino es el correcto. El salto de calidad está siendo notorio.

Se fue el segundo partido del Rugby Championship y el punto bonus defensivo es una magra recompensa para un partido que se podría haber ganado. Con la cabeza gacha, los jugadores se fueron tristes de Salta. Dirá el futuro si este fue un partido bisagra en la historia. Por de pronto, con lo ya hecho, hay que viajar a Nueva Zelandia a seguir afianzando el proyecto.

RUGBY CHAMPIONSHIP 2014

Fecha 2 - sábado 23 de agosto

Nueva Zelanda

51

20

Australia

Argentina

31

33

Sudáfrica

Posiciones - The Rugby Championship

Equipos

Pts

J

G

E

P

Tf

Tc

Sudáfrica

8

2

2

-

-

46

37

Nueva Zelanda

7

2

1

1

-

63

32

Australia

2

2

-

1

1

32

63

Argentina

2

2

-

-

2

37

46

Por Frankie Deges
Fotos: A Pleno Rugby
www.aplenorugby.com.ar

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