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El rival del siglo
El rival del siglo
20/11/2015(A Pleno Rugby)
Los Barbarians celebran 125 años enfrentando a Argentina en el 50º aniversario del nacimiento de Los Pumas. Twickenham espera por un partido entretenido, lleno de historia. Frankie Deges busca entre sus recuerdos, lo que significan los Baa Baas.

Después de un haka que parecía gracioso, sobre todo en esta era en que la danza guerrera maorí es una coreografía aceitada, All Blacks y Barbarians se disponían a jugar un partido con historia…para la historia.

Era el 27 de enero de 1973, poco menos de un año y medio después de que los British Lions le ganaran la serie a los All Blacks 2 a 1 (y un empate), la primera vez que los Lions ganaban una gira. Este partido era la oportunidad, entonces, de demostrar que el rugby británico seguía en alza, que seguían siendo mejores que los All Blacks.

Eran épocas de un rugby muy estático, de pocos ataques, mucho juego con los forwards y con el pie. Se dio por entonces en el rugby británico una generación de fenomenales jugadores, muchos de los que quedaron en el Olimpo de nuestro deporte.

Como los Lions difícilmente jugaban de locales, el partido de los Barbarians era la excusa ideal para armar lo más parecido a aquellos Lions y definir la supremacía en casa.

Ya desde el arranque, los dos equipos buscaron atacar y a los dos minutos comenzó lo que fue un try de antología. Recomiendo que lo vean y lean, aunque no entiendan bien inglés. La voz de Cliff Morgan, aquel gran apertura galés figura de los años 50, hace que el gran try sea hasta mejor. Miralo acá:

"Kirkpatrick to Williams.
This is great stuff.
Phil Bennett covering.
Chased by Alistair Scown.
Brilliant. Oh, that's brilliant.
John Williams… Bryan Williams.
Pullin.
John Dawes, great dummy.
To David, Tom David, the half-way line.
Brilliant by Quinnell!
This is Gareth Edwards.
A dramatic start!
What a score!"

Iban dos minutos y 27 segundos de un partido que quedaría en la historia y este try era la introducción perfecta. Después de recuperar el aliento, Morgan, con su fina prosa, agregó: "Oh, that fellow Edwards. If the greatest writer of the written word would have written that story, no-one would have believed it. That really was something." (Oh, ese muchacho Edwards. Si el mejor escritor de la lengua escrita hubiera escrito esta historia, nadie le hubiera creído. Eso fue realmente algo).

Vi por primera vez ese partido en el cine del Hindú Club, con lo que supongo sería gente de todos los clubes. No tenía mucha noción de lo que estaba viendo, pero me acuerdo escuchar años después que ese celuloide se quemó de tantas veces que se pasó.

Cuando surgieron los videos, uno de los primeros videos que tuve fue uno que tenía los highlights de aquel partido; reducidas las acciones a 20, 25 minutos, la adrenalina, velocidad y belleza del juego lo hacían magnético. Había anotado en un cuaderno ese relato…me lo sabía de memoria. Fue parte de descubrir qué eran los Barbarians.

El Barbarians Football Club fue fundado en 1890 en la ciudad de Bradford durante una cena con ostras. El ex alumno de Cambridge Percy Carpmael es considerado el fundador de un club sin sede, por invitación y que nació para jugar siempre de visitante.

Carpmael armó el equipo itinerante con la premisa de que lo integraran jugadores de gran espíritu y enorme calidad, que buscaran entretener entreteniéndose. Durante muchos años jugaron seis partidos anuales: el 26 de diciembre contra Leicester, una gira de cuatro partidos en Pascuas por el sudeste galés (Penarth, Cardiff, Swansea y Newport), y un sexto partido en abril contra East Midlands en la primavera.

No fue hasta 1948 que comenzaron a jugar partidos internacionales. Los Wallabies al terminar su gira por una Europa aún golpeada por la post-guerra querían regresar vía Canadá y algún visionario sugirió jugar un partido extra contra los Barbarians para recaudar fondos. Fue tal el éxito que a partir de entonces, y hasta que las giras dejaron de tener partidos entresemana y fueron solo viajes para jugar tests, los Barbarians tenían su cierre contra australianos, All Blacks y Springboks.

El obvio prestigio de jugar para los Barbarians crecía en estos partidos internacionales y recién en 1977, en el año del Jubileo de la Reina Isabel – increíble pensar que nunca le dio paso a su hijo Carlos en esto de cargar la corona – se invitaron a jugadores no británicos. Jean-Pierre Rives y Jean-Claude Skrela fueron los primeros en ponerse la camiseta blanca y negra ponerse, tal la tradición, las medias de su club, para jugar frente a los Lions en Twickenham.

Fueron muchísimos los grandes partidos que jugaron. Recién en 1990 le tocó el turno a Los Pumas que ya habían jugado contra los Barbarians Franceses; los Barbarians Fijianos jugaron en nuestro país y unos pocos jugadores argentinos habían integrado los Barbarians de Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia (Hugo Porta completando el triplete, aunque nunca lo hizo para los originales Barbarians).

Esa gira de 1990 tuvo la particularidad de que no se completó lo que hubiera sido el único Grand Slam Puma – se perdió ajustadamente con Irlanda y por amplio score con Inglaterra y Escocia. Terminaron yendo a las cuatro capitales aunque en Cardiff el rival fue Barbarians FC.

El partido fue en el viejo Arms Park y si bien no fue ante gran cantidad de público, el equipo “local” tenía un equipazo, con muchas de las figuras de la época (los galeses Ieuan Evans y Robert Jones, los All Blacks Ian Jones y Craig Innes, el inglés Simon Hodgkinson, el irlandés Keith Crossan y el escocés Craig Chalmers). Golpeados al final de una gira durísima, los argentinos apoyaron dos buenos tries a través de Diego Cuesta y Santiago Mesón para el 22 a 34.

Unos meses antes habían debutado los primeros dos argentinos en los Baa Baas: Fabio Gómez y Diego Domínguez. Serían en total 25 Los Pumas que jugaron en este equipo, sumando a Diego Albanese, Lisandro Arbizu, Felipe Contepomi, Luis Criscuolo, Tomás Cubelli, Tomás de Vedia, Genaro Fessia, Eusebio Guinazú, Juan Martín Hernández, Mario Ledesma, Juan Manuel Leguizamón, Nahuel Lobo, Rolando Martin, Federico Méndez, Santiago Phelan, Agustín Pichot, Gonzalo Quesada, Mauricio Reggiardo, Rodrigo Roncero, Sebastián Salvat, Martín Scelzo, Eduardo Simone y Pedro Sporleder.

Se pensó que con la llegada del profesionalismo los Barbarians tenderían a desaparecer pero el Hemisferio Sur es quien más jugadores ha aportado en los últimos años. Al punto que el sábado, cuando en Twickenham Los Pumas desplieguen el juego abierto que mostraron hasta hace tres semanas en la Rugby World Cup, lo harán frente a un conjunto repleta de All Blacks, Wallabies y Springboks. Será un fabuloso cierre de temporada.

Será el último partido de la era pre Súper Rugby para los argentinos. Será un partido para atesorar, como aquel del ‘73, que terminó con el triunfo de los Barbarians por 23 a 11.

Tras el silbato final, Cliff Morgan sentenció: “This has been a great occasion. “Let me not say a word now as we listen to this crowd and we watch some of the greatest players of the decade, indeed of all time…” (Ésta ha sido una gran ocasión. Déjenme no decir una palabra mientras escuchamos a esta multitud y vemos a algunos de los mejores jugadores de la década; de hecho de todos los tiempos…)

Tenía razón.

Por Frankie Deges
Fotos: Reuters
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