ESPECIALES / Columnas de Opinión
Arranca una era de optimismo
Arranca una era de optimismo
24/11/2015(A Pleno Rugby)
Las elecciones nacionales y la actuación de Los Pumas ante Barbarians en este fin de año le dan a Frankie Deges suficientes razones para ser optimista con el futuro del país y del rugby.

Fue un fin de semana de emociones en el país. No hay dudas de que lo que pasó el domingo con las elecciones nacionales es mucho, muchísimo, más grande que lo que brindaron Los Pumas el sábado, pero para los que queremos un país distinto, un rugby distinto, fueron dos fuertes señales de que el futuro será mejor.


Siendo una columna de rugby, lejos voy a estar de analizar el triunfo del Ingeniero Mauricio Macri, ex jugador de Newman según lo felicitó el twitter del club. Se sabe que había ido al colegio de los Christian Brothers, pero no se ha hablado sobre su pasado ovalado. Para los que preguntan: confirmado, hablamos con allegados del presidente electo que confirmaron que jugaba de apertura en el colegio pero no siguió con el rugby al terminar su educación en el colegio de La Horqueta.
 
Sí se puede decir que abraza los conceptos y valores del rugby de trabajar en equipo, integridad, respeto, solidaridad. Tiene en su equipo de trabajo a muchos rugbiers lo que permite asumir que los valores que nos acompañan como deporte estén presentes en una gestión que deberá buscar mejorar un sinfín de cosas de distinta índole, casi todas de enorme importancia.
 
En distintos roles y funciones hay rugbiers en la gestión pública de Macri, los hubo en la ciudad, los habrá en la provincia y en la nación. Uno piensa en Guillermo Montenegro de Liceo Naval, en el Pelado Irarrázaval, ex Puma de Newman, el Tero Alejo Corral, del SIC al igual que Fer Lauría y Lucas Scarnati. Está también Alfonso Prat Gay, ex de Newman. La lista es larga, interesante. Genera una sensación de esperanza para avanzar en un camino que nos mejore como país.
 
Asimismo, el rugby de Los Pumas nos llena de esperanzas. Lo que han mostrado en los últimos cuatro meses habla de un trabajo – dentro y fuera de la cancha – que permite soñar.
 
El cierre del año, el sábado en Twickenham contra los Barbarians, fue una muestra de que el camino marcado por Daniel Hourcade y su grupo de colaboradores está claro. Siete tries mostrando capacidad de ataque, una buena defensa ante un equipo repleto de estrellas que tenían el compromiso de jugar para una camiseta emblemática pero que no iban a arriesgar el pellejo – como si lo hizo Nico Sánchez al bajar al gigante Nadolo en la previa del sexto try Puma – hicieron que fuera un partido entretenido para ver y, descartamos, para jugar.
 
Ya está definido como van a jugar los equipos argentinos: Los Pumas y el equipo que jugará en el Súper Rugby además de Los Pumitas y Argentina A, mantendrán un mismo plan de juego en el que el ataque será profundo, sistemático y eficiente. El trabajo de técnicas individuales, en conjunto con la preparación física, es tal que los jugadores tendrán la suficiente capacidad para desarrollar un juego ambicioso.
 
Lo que nadie sabe, porque será todo una novedad, es el real nivel de los rivales, el gasto físico y mental que implica jugar en el Súper Rugby, y el nivel de lesiones que se puedan sufrir. En algún punto, todo esto está asociado.
 
Serán dos viajes a Sudáfrica (partidos en Bloemnfontein y Durban en el primero, Johanesburgo y Port Elizabeth en el segundo), y un largo viaje a Nueva Zelanda y Japón (Auckland, Wellington y Christchurch y podría ser Tokio o Singapur). Al regreso de esta tourneé, mientras se lucha contra el jet-lag y el agotamiento habrá que jugar en el país sin descanso un partido contra los Southern Kings. Luego sí, habrá una semana de necesario descanso. Del 26 de febrero al 16 de junio solo habrá dos fines de semana sin rugby.
 
Por si fuera poco, enseguida llegarán los tests de mitad de año, y poco después el Rugby Championship y la gira de fin de año…todo esto si en el primer año no se clasifica a la etapa final del Súper Rugby, algo que no queremos siquiera imaginar en este momento.

Tal vez por lo extenso de la temporada que viene, y a partir de ahí las subsiguientes, fue muy importante saber que el recambio está, que los que vienen de abajo ya llegan capacitados a jugar este rugby moderno que quieren entrenadores y jugadores. Lo que mostraron el fullback Ramiro Moyano, el back Emiliano Boffelli o Tomás Lezana por nombrar a tres es para estar confiados. No habiendo pasado casi dos meses seguidos con el equipo se integraron con una facilidad que impresionó. No fue casual, fue producto del efecto del trabajo que se viene haciendo.

En ellos tres está ejemplificado el progreso del rugby argentino. Ya no son los jugadores argentinos en el extranjero quienes marcan el nivel Puma. El mañana lo marcan los formados y capacitados en el país, los que nacieron, crecieron y se convirtieron en lo que hoy son en los planes de Alto Rendimiento. El Súper Rugby será la manifestación total de lo que puede producir nuestro rugby, ese futuro promisorio que soñamos.
 
El juego es algo que motiva. Personalmente, si analizamos los últimos tres partidos, creo que eso de atacar siempre con la pelota en mano requiere de un equilibrio que en este momento no es notorio. El apertura Nico Sánchez es quien mejor interpreta lo que quiere el Huevo Hourcade y si no usa ese pie tan pulido, tan prolijo, tan eficiente que tiene, será porque es lo que le piden.
 
El rugby, además de formaciones fijas y puntos de encuentro, es ataque, presión y defensa. El equilibrio lo da la capacidad propia y del rival. Generar balón es fundamental; como se lo use para avanzar es la clave de este bendito deporte. No todas las veces se debe avanzar reteniendo la posesión. No todas las pelotas son para atacar. Es ahí donde el buen uso del pie es clave. Poner el juego en el campo contrario y presionar. Si algo le está faltando a este equipo, hoy, es eso.
 
Contra Australia en la semifinal del Mundial, el primer try surge de un ataque con las manos interceptado; contra Sudáfrica casi no se pateó y frente a los Barbarians – de acuerdo, era un partido exhibición – el uso del pie fue mínimo.
 
Se viene el Súper Rugby y como con el país podemos ser optimistas de que las cosas se acomodarán, que el futuro irá mejorando. Se está poniendo realmente bueno el futuro.
 
Por Frankie Deges
Fotos: A Pleno Rugby
www.aplenorugby.com.ar

Otras Noticias