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El seven, parte de la agenda
El seven, parte de la agenda
30/11/2015(A Pleno Rugby)
Este fin de semana se pone en marcha el circuito mundial de seven que marcará el arranque formal del camino hacia los Juegos Olímpicos. Frankie Deges revisa el inicio y la actualidad del rugby de siete jugadores.

Se viene hablando, y escribiendo, sobre lo que será el fabuloso 2016 que tendrá al rugby argentino en la temporada más cargada de su historia. Entre el Súper Rugby y un mínimo de quince fechas desde el viernes 26 de febrero al viernes 15 de julio – sin tomar en cuenta la posibilidad de acceder a las fases finales -, mas el aún no formalmente anunciado Seis Naciones de América y sus cinco partidos para Argentina A, los doce test-matches de Los Pumas, seis de local y seis de visitante, el hincha no tendrá de qué quejarse a la hora de disfrutar del más alto nivel de rugby. A esto se le agrega lo que hagan los clubes.

Habrá que cambiar la televisión, comprar una heladera más grande, mejorar el sillón para los partidos que no se jueguen de local y buscar de acompañar a los equipos argentinos en donde los toque jugar.

En este calendario no está incluido, injustamente, el seven. Nuestro seleccionado nacional, que comanda Santiago Gómez Cora, uno de los íconos del rugby reducido en el mundo, enfrenta su temporada más importante desde que allá por 1981, al mando de Hugo Porta, nueve argentinos viajaron a Hong Kong por primera vez.

La temporada que arranca el viernes en la lejana Dubai termina el 11 de agosto en Río cuando Los Pumas 7s jueguen el tercer y último día del torneo olímpico de seven. Ese día, es el objetivo, confían colgarse una medalla del cuello.

El crecimiento del rugby reducido estuvo estancado durante décadas y décadas hasta que en los últimos quince años tomó un despegue nunca antes imaginado. En 1873 el aprendiz de carnicero Ned Haig sugirió armar un torneo en su club Melrose: la idea era convocar a los clubes de la zona que presenten equipos de siete jugadores, para jugar en dos tiempos de siete minutos y en el mismo espacio que el rugby de quince un torneo de un día. Esta eficaz forma de generar muy necesarios fondos despegó por la zona de los Borders escoceses, pero tardó en crecer.

Argentina fue el primer país fuera de Gran Bretaña en organizar un seven cuando el Buenos Aires Football Club – hoy BACRC, o Biei – organizó un seven en 1921 en su entonces sede de Palermo, donde está hoy el Planetario. Ese torneo devino, varias mutaciones más tarde, en el hoy Seven de la URBA.

En 1973, en el Centenario de la Unión Escocesa, coincidente con los 100 años del nacimiento del Seven, se jugó en Murrayfield el primer seven internacional. Cuenta la leyenda que en la tribuna había dos dirigentes del rugby de Hong Kong que se llevaron la idea al enclave británico en China.

El sueño inicial era armar un Mundialito de quince, lo que fue imposible en aquellos años de amateurismo a ultranza. Entonces, en 1976, con el apoyo de la aerolínea de Hong Kong Cathay Pacific, organizaron un primer seven internacional. Su evolución fue constante e imparable. Los Pumas recién viajaron invitados en el ’81 y ’82 y desde el ’88 que son abonados al centro del comercio asiático.

Ese primer año, al regresar de Hong Kong, Lino Pérez, dirigente de la UAR en aquel entonces y mánager de ese equipo que perdió en cuartos de final contra el eventual campeón Barbarians, impulsó el Seven de la República, con que se cierra la temporada.

Si bien existía desde 1970, hasta que en los Emiratos Árabes Unidos no supieron que estaban sobre litros y litros de petróleo, el Seven de Dubai, en canchas de arena sólida y firme, era jugado por expatriados en la zona. A partir del ingreso de la aerolínea Emirates en 1987, y con los petrodólares como sostén, creció en perfil de un torneo que es reconocido como uno de los mejores del circuito.

En enero de 1989, el British School Old Boys, inauguró en Punta del Este su seven que en poco tiempo consiguió traer a grandes figuras del rugby mundial y así, junto a su espíritu de amistad y fiesta, con finales que empezaban en la madrugada, lo hicieron conocido mundialmente.

La Unión Argentina de Rugby y Mar del Plata se asociaron a Punta del Este en 1995 y se juntaron las fechas aprovechando la presencia de las estrellas – entre ellas un joven Lomu a meses de convertirse en lo que después fue. Lo volvieron a hacer en 1998 y 1999.

Crecían, dispersos, torneos en distintos países; el entonces International Rugby Board (hoy World Rugby), al ver que crecían el interés, había más torneos y que no estaban agrupados, decidió armar un circuito. Fue justamente en Dubai, sin Argentina, que en diciembre de 1999 comenzó el IRB Sevens Series. Argentina jugó el siguiente torneo en Stellenbosch, Sudáfrica y desde entonces es uno de los equipos que más torneos ha jugado. El tercer torneo fue en enero del 2000 en Punta del Este y el cuarto fue en Mar del Plata seis días más tarde.

La serie creció con cada año en cantidad de espectadores, interés internacional y nivel de juego. El perfil del rugby sevens tomó una nueva dimensión cuando el Comité Olímpico Internacional le sugirió al IRB que 1 fuera el rugby de siete jugadores el que fuera ofrecido como deporte de competición. Se intentó en el 2005 quedar en el programa de los Juegos de Londres 2012 pero no se pudo; cuatro años más tarde, habiendo aprendido las lecciones de la anterior presentación, en Copenhague, el rugby se readmitió como deporte olímpico por dos Juegos – Río 2016 y Tokio 2020. Será en el 2017, después de su “debut” que el COI decidirá si el rugby sigue como deporte dentro de los Juegos subsiguientes.

Santiago Gómez Cora debutó en el 2000 y jugó hasta el cierre de la temporada 2009/10. Fue, con 230 tries, el rugbier que mas tries apoyó en el circuito que hoy, auspiciado, se llama HSBC World Rugby Sevens Series. Forma parte de la realeza de este juego y que Argentina lo tenga de entrenador es un lujo. Por delante tendrá un año de mucho trabajo, buscando el mejor plantel, viendo de integrar a un grupo ya establecido de seven a algunos potenciales Pumas que puedan volver al rugby reducido a tiempo para los Juegos Olímpicos.

Por Frankie Deges
Fotos: UAR
www.aplenorugby.com.ar 

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