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No nos acostumbremos
29/1/2020(A Pleno Rugby)
Este sábado, los Jaguares arrancarán, ante Lions, su quinta temporada en el Súper Rugby. Un hecho que debe ser siempre un motivo de celebración y no algo a lo que hay que acostumbrarse. Escribe Frankie Deges, en su columna en A Pleno Rugby. Además >> La gran chance de Mallía. Albornoz: "Tengo que exigirme más".

Arranca el rugby y podremos por un rato poner nuestro foco ovalado sobre un campo de juego y no en los titulares de los diarios que ponen en un lugar que no merece al rugby.



Lejos de polemizar, y entendiendo el increíble dolor que lo sucedido en Villa Gesell ha significado para mucha gente, y la responsabilidad inequívoca de un grupo de rugbiers que poco entendió lo que significa justamente eso, “ser rugbier”, poder volver a tener una pelota rodando le permitirá a la gente de rugby, que sí entiende lo que significa nuestro deporte, que disfruta lo que se genera dentro y fuera del campo de juego, que aprendió sus múltiples y constantes enseñanzas, volver al juego en sí.

Dicho esto, bienvenida una nueva temporada del Súper Rugby. Arrancó ahora formalmente la temporada 2020 en nuestro país.

Nuestro rugby de cada día ya se ha convertido en una actividad anual. Los jugadores amateurs lo juegan casi sin interrupción – mi hijo terminó su temporada en M15 en diciembre y la primera semana de febrero ya se junta a entrenar con la M16.

El rugby de alto rendimiento tiene pantalla todos los fines de semana del año y el trabajo de los Jaguares comenzó en noviembre.

25 años

Hace 25 años nacía el Súper Rugby, la primera competencia profesional en el mundo ovalado.

La batalla por adueñarse de los mejores rugbiers del mundo entre dos magnates australianos terminó generando el nacimiento de SANZAR, el Súper Rugby y el Tri Nations y que el rugby se declare abierto, pudiendo convivir el rugby pago y el amateur.

Nota aparte: para el que lee en inglés, es brillante el libro de Peter Fitzimons, The Rugby War, publicado en 1996, contando este proceso.

Descripto en su momento como la NBA del rugby, el nuevo torneo que nucleaba provincias y franquicias de Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica dejó afuera a una Argentina que no solo pregonaba el amateurismo a ultranza, sino que lejos estaba de poder competir en ese nivel.

Hubo que esperar 20 años para sumarse a esta elite global y en cuatro años el crecimiento ha sido notable, al punto de haber sido finalistas en un inolvidable 2019 para Jaguares.

Cómo se recuperaron los jugadores argentinos tras una Rugby World Cup 2019 de pocas alegrías para enfrentar una nueva temporada será la clave del éxito del equipo de Gonzalo Quesada. Por si fuera poco, enfrenta posiblemente el peor fixture de los cinco años.

Fixture complicado

En un febrero atípico, Jaguares jugará los cinco sábados y no tendrán descanso durante ocho semanas.

El primer fin de semana libre llegará luego de jugar con Lions, Hurricanes y Reds (en casa), Stormers, Bulls y Sharks (de visita), Highlanders y Stormers en Vélez. Al regresar de un viaje, una semana sin actividad es lo ideal – no sucederé en este primer descanso, ni en el segundo que llegará luego de jugar con Rebels en casa y un brutal viaje que los llevará a Canberra (Brumbies), Auckland (Blues), Christchurch (Crusaders) y la lejana Singapur para el último enfrentamiento con un Sunwolves que dejará de jugar la próxima temporada.

Imaginen este viaje. Buenos Aires-Auckland-Sydney, bus a Canberra (300 kilómetros), regreso a Sydney por bus; vuelo a Auckland, bus a Whangarei (200 kilómetros), regreso a Auckland, vuelo a Christchurch, regreso a Auckland, viaje a Singapur. El regreso a casa es vía Londres y recién estarán llegando a Buenos Aires el lunes a las ocho de la mañana, teniendo que luchar con el entumecimiento de los músculos, el agotamiento mental y el maldito jetlag, para enfrentar un partido ese sábado contra unos Sharks que llegarán frescos después de haber cruzado ‘tan solo’ el Atlántico. Sumarán millas para futuras vacaciones, pero ¡el proceso es agotador!

Ya que estamos en el tema de vuelos, la primera ida a Sudáfrica también requiere múltiples vuelos. El itinerario es Ezeiza-San Pablo-Johanesburgo-Ciudad del Cabo-Johanesburgo-Durban-Johanesburgo-San Pablo-Ezeiza.

La segunda fecha libre cae antes de los dos partidos con los Bulls en Liniers y un tercer viaje para cerrar con Lions.

Dependiendo del éxito que se tenga en la temporada, deberán seguir su camino en cuartos, semis y ojalá final sin saber el destino hasta entonces.

Como en el 2019

¿Pueden repetir lo que pasó en el 2019? No veo porqué no. En Quesada hay un entrenador inteligente, preparado, que maneja muy bien el grupo, que entiende lo que demanda el desafío de un Súper Rugby habiendo ya vivido el anterior.

El nacido en Hindú dejó pasar dos ofertas superadoras de clubes de Francia por su compromiso personal con el proyecto y el respeto por el equipo, la UAR y los contratos firmados. Un caballero.

Se fue el gran motor del equipo que era Pablo Matera, pero esto abre oportunidades para que otros levanten la mano y tomen ese rol. Quesada incorporó mucha sangre joven, y Casa Jaguares es un bálsamo donde pueden prepararse alejados del mundanal ruido, concentrados en cada paso que dan y en mejorar día a día.

Esta quinta en Maschwitz es el lugar ideal para planificar lo que será una temporada difícil por los cambios que se vienen en el equipo y porque Jaguares será uno de los equipos a vencer por cada uno de sus rivales. El problema de dejar de ser sorpresa y pasar a ser realidad.

Los jugadores aprecian la forma en que se trabaja en Jaguares y eso ayuda a la paz y armonía que, en definitiva, se plasma en el campo de juego.

Habrá que ver cómo le sirve al rugby argentino, y a Quesada, la nueva franquicia de Ceibos. Finalmente, el Súper Rugby argentino tendrá su propia cantera. Una bienvenida adquisición de una Superliga Americana de Rugby que irá en crecimiento.

Por suerte, quedará en los archivos la camiseta flúo con la que enfrentaron a Georgia en dos partidos que seguramente haya dado información a los entrenadores, aunque poco para los que no conocen el día a día de la preparación.

Sin respiro

La gran prueba llegará este el sábado. Y el siguiente. Y el que le sigue. El Súper Rugby no da respiro.

Decíamos arriba que era visto el torneo como la NBA de nuestro ovalado deporte. Hoy la oferta es más grande, con jugadores de la región jugando en el Top 14 de Francia, la Premiership de Inglaterra, el Guinness PRO14 y la creciente Top League de Japón que se llevó a muchas de las grandes figuras del Súper Rugby.

Ese rugby que nunca para, da comienzo de manera formal a su temporada 2020 en nuestro país.

Ojalá que nunca nos acostumbremos a estar en esta elite.

Por: Frankie Deges
Foto: Jaguares
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