ESPECIALES / Los especiales de Alejo
Alimentarse del favoritismo
5/10/2018(A Pleno Rugby)
Los Pumas tienen todo para vencer en Salta a los Wallabies y evitar finalizar últimos en una versión íntegra del Rugby Championship por primera vez desde que ingresaron en 2012, una situación que debe traccionar como incentivo antes que como presión, y mucho menos como factor de subestimación. Sección Especial >> Los especiales de Alejo. “Estamos en deuda con nosotros”.
Nunca en la historia del Rugby Championship los Pumas estuvieron en una posición tal de favoritismo. Cuando salgan al campo de juego del estadio Padre Martearena de Salta, los ojos del mundo estarán posados sobre los de camiseta celeste y blanca. La posibilidad de hacer historia está al alcance. Una victoria los sacaría de la última ubicación por primera en una versión íntegra del Rugby Championship. Por primera vez podrán finalizar con un 50% de partidos ganados. Se materializaría así la aspiración con la que ingresaron al certamen siete años atrás, al menos en términos matemáticos: estar a la altura de las potencias.



Los jugadores insistirán en el que el enfoque está en el juego, en retomar la senda que habían iniciado de la mano de Mario Ledesma y de la que, al margen del resultado, se despistaron ante los All Blacks. Pero nada mejor que alimentarse de ese favoritismo, de esa posibilidad única de quedar en la historia, aunque más no sea una mínima porción, para ir por el triunfo este sábado.

Se trata de un equipo éste de los Pumas que no está acostumbrado a lidiar con la condición de favorito. Recordemos algunos partidos en los que ese factor actuó como condicionante antes que como aliciente: en 2014 llegaron a Escocia luego de vencer a Australia y sufrieron una paliza (41-31); en 2016 jugaron dos partidos en Tucumán ante un equipo alternativo de Francia y tras ganar el primero con amplitud, fueron humillados en el segundo (27-0); algo parecido ocurrió con las visitas de Gales y Escocia en junio de este año (0-3) tras la exitosa campaña de Jaguares que presagiaba un repunte.

El golpe sufrido el sábado pasado ante los All Blacks puede servir como incentivo de una reacción. Más allá de que perder era un desenlace previsible, lo preocupante fue que los Pumas no repitieron el ímpetu que habían demostrado en los cuatro primeros partidos, aun en las derrotas. Se desentendieron con demasiada frecuencia del plan de juego y eso les impidió liberarse y casi no consiguieron quiebres ofensivos.

Revertir esa imagen es la premisa ante los Wallabies. Pero hay un objetivo más altruista: cortar con el deshonor de terminar siempre últimos, de ser siempre el invitado que incomoda pero que no molesta. La posibilidad de establecerse definitivamente como uno más de la elite. Un impulso impagable de cara al Mundial 2019, ya a la vuelta de la esquina.

La única vez que los Pumas no terminaron últimos había sido en la versión acotada de 2015, en la que se jugaron sólo tres partidos por equipo. Los Pumas vencieron a en Durban los Springboks (primera victoria en la historia oficial ante Sudáfrica), que cayeron en sus tres partidos. Tan atípica fue esa versión que fue la única que no ganaron los All Blacks en siete años de Rugby Championship. El campeón fue la Australia de Cheika y Ledesma.

Los Pumas son favoritos en Salta por dos grandes motivos. Primero, por su propia impronta, por la fisonomía robusta que han adquirido desde la asunción de Mario Ledesma, tanto en actitud como en juego y peso específico de las individualidades. Pero también, por el presente conflictuado del rival. Australia está un momento bajo y llega último, con apenas una victoria en un mal partido ante Sudáfrica. Vienen de una dura derrota en Port Elizabeth y un viaje extenuante. Tendrán a todo un estadio en contra. La soga pende sobre el cuello de Michael Cheika.

Esto último es un arma de doble filo. Los Wallabies saldrán con el cuchillo entre los dientes en busca de defender su honor. La misión de los Pumas será contrarrestar esta urgencia con paciencia e inteligencia para convertirla en descontrol.

Como nunca antes en el Rugby Championship, los Pumas son favoritos. Como nunca antes, tienen la posibilidad de no terminar últimos y con récord no negativo (3-3). Ese es el principal combustible para este partido.
Por: Alejo Miranda
Foto: UAR
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