ESPECIALES / Los especiales de Alejo
Cuando quedan dos fechas de la etapa regular del Súper Rugby 2019, el equipo de Gonzalo Quesada ya superó en puntos e igualó en victorias a la campaña del año pasado. Números y pilares que sostienen este gran momento de la franquicia argentina. Mirá también >> Una ilusión que pisa firme. Video: El try de Carreras. Quesada: "Fue una muy buena gira".
Con dos partidos todavía por jugar de la temporada regular, ya puede hablarse de la campaña más exitosa en la corta historia de Jaguares.



Ya está instalado en los playoffs del Super Rugby 2019 y con 41 puntos ya superó los 39 del año pasado. Las nueve victorias igualan el máximo conseguido entonces. Qué le depara el destino a la franquicia argentina al final del camino, todavía es incierto. 

Por lo pronto, quedó a sólo cinco puntos de asegurarse la localía en casa en los cuartos de final y, de vencer a Sharks y Sunwolves en Vélez, también garantizaría una potencial semifinal en casa.

Si se consideran los últimos ocho partidos (siete victorias y una derrota), Jaguares es el equipo de mejor rendimiento en todo el Super Rugby (31 puntos), aun por encima de Hurricanes (29), Crusaders (28) y Brumbies (28).



Números fríos que no hacen más que reflejar el gran momento del equipo de Gonzalo Quesada, que se asienta sobre varios pilares:

-La fortaleza mental: sin dudas, el mayor activo de este equipo en este momento. Bajo la batuta de Ledesma, ya había habido una gran mejoría en este sentido. Ahora alcanzó un punto de maduración todavía superior. Se advierte en la forma en que juegan los minutos importantes de los partidos, en cómo resuelven partidos cerrados, en la habilidad para reponerse a algunas lagunas esporádicas, en la efectividad cerca del in-goal rival y en la capacidad para sacar adelante partidos en los que no juegan del todo bien. Así y todo, todavía hay trabajo por hacer, sobre todo con los desafíos que se avecinan.

-La defensa: allí nace todo. Desde el inicio de la temporada, Quesada se propuso hacer fuerte al equipo en los aspectos básicos del juego, como la defensa y las formaciones fijas. Y fue en la defensa donde rápidamente encontró respuestas para empezar a edificar su juego. La defensa sirvió para someter psicológicamente a los rivales, para ganar partidos que se complicaron sobre el final, para volver a meter al equipo en la cancha cuando entró en desconcierto. La efectividad del 85,2% que mantiene el equipo ha sido una cifra que se mantuvo estable desde que arrancó la campaña y es muy superior al 81,9 de la temporada pasada.

-El recambio: por ser año mundialista o por la malaria de lesiones, Quesada se vio obligado a rotar constantemente el equipo. Una muestra: en los últimos cuatro partidos no hizo menos de ocho cambios entre uno y otro; más de medio equipo. Lo asombroso es la forma en que se incorporaron, casi al mismo tiempo, jugadores jóvenes sin experiencia en el Super Rugby. Debuta Miotti y es figura, entra Carreras y la rompe, reaparece Cancelliere y pide pista para ir al Mundial. Esta temporada ocho jugadores vistieron por primera vez la camiseta de Jaguares (seis de ellos sub-23) y varios más empezaron a tener el rodaje que años anteriores no gozaban (como Díaz Bonilla, Cancelliere o Felipe Ezcurra). Una gran noticia de cara a las próximas temporadas, en que varias figuras dejarán el equipo, pero también de cara al futuro próximo, ya que los referentes llegarán más descansados a los playoffs.

-Las formaciones fijas: el line-out defensivo de Jaguares es de lo mejor del Super Rugby, si no el mejor. Una verdadera pesadilla para cualquiera que se le ponga enfrente. El ofensivo, como ya viene sucediendo desde el año pasado, es top 5 (90,2% de obtención propia). El scrum sigue siendo el gran dilema, pero lo que hay que mirar es el progreso que atravesó desde el inicio de la campaña. Como muestra este dato: en la gira por Oceanía Jaguares obtuvo 19 de 20 scrums a favor (95%), y en los últimos ocho partidos la efectividad es de 92,85% (39 de 42). Incluso se empiezan a ver penales ganados a partir del empuje del scrum rival. Todavía falta (la calidad de la obtención no es la mejor), pero es un gran avance en relación a cómo arrancó la temporada y en función de la juventud de los pilares (Vivas, Medrano, Sordoni). El mejor en el rubro, no obstante, es Enrique Pieretto, el jugador de Jaguares que más partidos tiene en la temporada ingresando desde el banco (9).

-Las individualidades: que varios jugadores estén en un momento inmaculado es causa y consecuencia al mismo tiempo del presente de Jaguares. Ramiro Moyano, Tomás Cubelli, Pablo Matera, Marcos Kremer, Agustín Creevy y Guido Petti Pagadizábal están jugando a un nivel superlativo, que les garantizaría la titularidad en cualquier otro equipo del Super Rugby. Otros están en el punto más alto de sus carreras, como Matías Orlando, Matías Moroni, Tomás Lezana, Julián Montoya o Jerónimo de la Fuente.

-La unión del grupo: un intangible imposible de verificar empíricamente, pero que se advierte en los pequeños gestos, en los festejos espontáneos (no los que aparecen en redes sociales), en algunas declaraciones que le escapan al “casette”. El hecho de que para muchos sea la última temporada con esta camiseta puede traccionar como motor anímico (Matera, Lavanini, Landajo, Moyano? ¿Leguizamón?) El equipo está unido.

-El técnico: Gonzalo Quesada ha demostrado ser un entrenador con capacidad internacional con todas las letras. Ya lo había hecho sacando campeón a Stade Francais, pero aquí los argentinos lo pudimos comprobar en carne propia, y en un rugby totalmente distinto al que no estaba aclimatado. Hasta aquí, supo mover las piezas como un ajedrecista, supo mantener a todo el plantel motivado y, sobre todo, demostró una gran capacidad para leer los partidos, entender dónde estaban las debilidades del rival, explotarlas con distintas variantes y mantener al equipo enfocado en el plan de juego aún cuando las cosas no salen. Falta lo más difícil. Hasta aquí, ¡chapeau!
Por: Alejo Miranda
Foto: Jaguares
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