INTERNACIONALES / Notas
Los mismos de siempre
2/5/2020(A Pleno Rugby)
El rugby avanza y ha avanzado como juego. Eso es indudable. Es más dinámico, más agradable a la vista, más divertido y en muchos aspectos, cuida al jugador. Eso es así. En la política, no. Lo analiza Eugenio Astesiano, en su columna en A Pleno Rugby. Además >> Beaumont, reelecto Presidente. También >> Pichot: "No se dio" 

Si hay algo que ha quedado claro es que el "Rugby Juego" va por un lado mientras que "Rugby Política y "Rugby Dinero" van por otro camino y muy diferente. Y no siempre parece que son necesariamente los que mandan. También manda el "Rugby Poder".



Agustín Pichot había enunciado que se podía conseguir más dinero para las uniones a través de una reorganización del calendario y del acceso a los E-Sports, que se podía ser más democrático en las decisiones que atañen al deporte y que los jugadores y las uniones menos favorecidas hoy podían revertir esa situación.

Sin embargo, los miembros que han votado para mantener el Statu Quo no quisieron ni más dinero ni más posibilidades para el desarrollo del deporte. Sólo quisieron conservar el poder.

La victoria de Bill Beaumont sobre Agustín Pichot por 28 votos a 23 en las elecciones de World Rugby demostró esto mismo. De todas formas, esos veintitrés votos tienen su peso y vaya si lo tienen. Esas voces disonantes son poderosas y no se pueden dejar de soslayo.

Por otro lado, estas elecciones también dejaron algo en claro: a tradición y traición y a revolución y evolución las separa sólo una letra.

Una mirada de un sociólogo que conoce y sabe de miradas macro, dijo "para Agustín Pichot, con poco tiempo de campaña y sólo por internet, estando ellos ahí y teniendo los medios y el poder de convencer... Reelegir en tiempos de crisis, la manos seguras y dulces del statu quo y el poder... Hacer una revolución con preaviso y en estas condiciones, es casi imposible".

Pichot casi lo logra.

Las promesas en el bidet de Beaumont por interpósita persona a Japón para jugar el Seis Naciones, la similitud de su plataforma con la de Pichot publicada a último momento, las vueltas carnero de Rugby Canadá y de Rugby Africa (basta leer la entrevista al presidente de esta última institución publicada en la semana en un medio británico) todo eso forma parte de la tradición -al rugby cuesta moverlo de su zona de confort- y de ahí a la traición -las migajas con las que se suelen conformar los TIER2- no han hecho más que confirmar que los tan mentados cambios y promesas que anunció Beaumont sedujeron más que los de Pichot, pero habrá que ver si se sustancian.

¿Puede ser que ocurran? Si, puede ser, porque ahora habrá mayor presión general, pero de ahí a que ocurran en los tiempos prometidos, hay una distancia abismal porque esto es política y la manejan y manejarán los próximos cuatro años, los mismos de siempre.

Hay una canción de La Renga que se llama "El final es en donde partí" cuya letra dice:

"Dejame ver que hay para saborear esta vuelta
La verdad, la mentira y la mueca de tu ingenuidad
Cuantas palabras se disputan el poder y la gloria
Y cuantas vidas se pierden en el frío de un reino mortal
Loco de pensar, queriendo entrar en razón y el corazón
Tiene razones que la propia razón nunca entenderá
Y, adonde voy, siempre voy a buscar lo que es mío
Aunque el planeta termine en un círculo
Y el final es en donde partí.

Lo que ha pasado es que Pichot ha caído en la elección, pero todos sabemos que Pichot nunca pierde. Partió con una campaña a sabiendas que era algo casi imposible, pero les abrió la puerta y les tiró la agenda adentro. Y en algún recóndito lugar de World Rugby, muchos se estarán preguntando mañana si al votar a Beaumont habrán hecho lo correcto.
Por: Eugenio Astesiano
Foto: Archivo
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