MUNDIALES / Australia 2003
Inglaterra rompe la hegemonía del Sur
Inglaterra rompe la hegemonía del Sur
22/11/2004(A Pleno Rugby)
Con un drop de derecha de Jonny Wilkinson a veinte segundos de finalizar el segundo tiempo suplementario, Inglaterra rompió con todo lo estipulado, venció a Australia 20-17 en su casa y se coronó como el primer campeón del mundo surgido del hemisferio norte.

Cuatro citas mundialistas habían pasado en la historia y, a pesar de las diferencias sustanciales en cuanto a estructura, show, espectadores y ganancias, había un punto de encuentro que las unía: el campeón surgía del hemisferio Sur. Nueva Zelanda primero, Australia después –repitió en 1999-, y finalmente Sudáfrica.

Las tres máximas potencias de la ovalada conocían lo que era el sabor de festejar con la William Webb Ellis en sus manos y, sabiendo que la edición de 2003 era en tierra de los Aussies, el título parecía que otra vez se quedaría por allí. Pero fallaron los pronósticos y hubo un culpable: Inglaterra, que de la mano de un extraordinario Jonny Wilkinson se alzó por primera vez en su historia con el trofeo más importante del rugby. Así, el seleccionado de Clive Woodward rompió con la hegemonía de los equipos del hemisferio Sur.

Con Georgia como el único seleccionado debutante en el certamen, el Telstra Stadium de Sydney fue el escenario de la inauguración que encontró a Wallabies –rey vigente- y Pumas que, como en 1999 ante Gales, tenían el traje de partenaire del local para el estreno. El triunfo 24-8 de Australia fue el inicio de un camino que finalizó en el match decisivo, convirtiéndose así en el primer campeón defensor en llegar a esa instancia en el Mundial siguiente.

Aunque ahí se terminó su ilusión. Inglaterra le ahogó el tricampeonato a veinte segundos de que por primera vez hubiera definición por penales. Hasta allí, la final estaba parda en 17 (14-14 en tiempo regular), pero la guinda cayó en manos de Jonny Wilkinson quien, parado para patear de derecha, se despachó con un soberbio drop (había fallado sus tres intentos anteriores por esa vía) para desatar la alegría contenida.

La Rosa había hilvanado un camino sin mayores complicaciones, entre los que se incluyó un soberbio triunfo ante Sudáfrica (25-6) en la fase de grupos y buenas victorias sobre Gales y Francia, en cuartos y semifinales, respectivamente. Con un pack demoledor, entre los que se destacaban el octavo Lawrence Dallaglio, el pilar Phil Vickery y el capitán Martin Johnson.

Párrafo aparte merece el Golden Boy del torneo y del equipo. Porque Jonny Wilkinson fue determinante en los partidos clave del Mundial. Anotó 62 de los 72 tantos de Inglaterra en los cruces directos y, con 113, se consagró como el goleador de la copa, producto de 23 penales, 8 drops y 10 conversiones. Pieza fundamental del equipo, el joven de 24 años también tackleaba, era rápido de manos y tenia una visión de juego diferente a la común. Una joyita del rugby moderno.

El tercero fue Nueva Zelanda, quien además de llevarse ese consuelo, consagró a Doug Howlett y Mils Muliaina como trymans, ambos con siete conquistas. Sin Jonah Lomu en el equipo, su camino no tuvo la misma solvencia de citas anteriores, aunque nunca bajó de los cuatro primeros lugares.

La actuación de Los Pumas tuvo un sabor agridulce, de acuerdo con lo que había conseguido en 1999, cuando alcanzó los cuartos de final tras derrotar a Irlanda en el repechaje. Justamente el Trébol fue su verdugo en ésta ocasión, ya que con el 16-15 en su favor se adjudicó su pasaporte entre los mejores ocho equipos y dejó con las manos vacías a los argentinos.

No había sido simple el sorteo para el equipo de Marcelo Loffreda y Daniel Baetti, que había clasificado de forma directa tras lo ocurrido en Gales. La bolilla cayó en el grupo de la muerte, con el campeón y local en el partido inaugural y un durísimo Irlanda –ya un clásico- para cerrar la zona. En el medio pasaron dos buenas victorias ante Namibia (67-14) y Rumania (50-3).

En la primera edición de las Copas del Mundo en las que se utilizó el punto bonus, queda por destacar que la final fue dirigida por el sudafricano Andre Watson, quien se convirtió en el primer réferi del mundo en dirigir dos finales de un Mundial, ya que también había dirigido la de Gales ´99.

La lógica se hizo trizas, Inglaterra consiguió su primer título y rompió la hegemonía del hemisferio Sur en una tarde épica. El pie derecho de Jonny Wilkinson fue el autor intelectual de la historia, aunque hubo 14 fieras más que acompañaron a la gloria. Y estuvo bien.


Mundial de Australia 2003

Final

Australia

17

20

Inglaterra

 

 

 

 

3 y 4 Puesto

Francia

13

40

Nueva Zelanda

 

 

 

 

Semifinales

Nueva Zelanda

10

22

Australia

Francia

7

24

Inglaterra

 

 

 

 

Cuartos de Final

Nueva Zelanda

29

9

Sudáfrica

Australia

33

16

Escocia

Francia

43

21

Irlanda

Inglaterra

28

17

Gales

 

 

 

 

Zona A

Australia

24

8

Argentina

Irlanda

45

17

Rumania

Argentina

67

14

Namibia

Australia

90

8

Rumania

Irlanda

64

7

Namibia

Argentina

50

3

Rumania

Australia

142

0

Namibia

Argentina

15

16

Irlanda

Rumania

37

7

Namibia

Australia

17

16

Irlanda

 

 

 

 

Zona B

Francia

61

17

Fiji

Escocia

32

11

Japón

Fiji

19

18

USA

Francia

51

29

Japón

Escocia

39

15

USA

Fiji

41

13

Japón

Francia

51

9

Escocia

Japón

26

39

USA

Francia

41

14

USA

Escocia

22

20

Fiji

 

 

 

 

Zona C

Sudáfrica

72

6

Uruguay

Inglaterra

84

6

Georgia

Samoa

60

13

Uruguay

Sudáfrica

6

25

Inglaterra

Georgia

9

46

Samoa

Sudáfrica

46

19

Georgia

Inglaterra

35

22

Samoa

Georgia

12

24

Uruguay

Sudáfrica

60

10

Samoa

Inglaterra

111

13

Uruguay

 

 

 

 

Zona D

Nueva Zelanda

70

7

Italia

Gales

41

10

Canadá

Italia

36

12

Tonga

Nueva Zelanda

68

6

Canadá

Gales

27

20

Tonga

Italia

19

14

Canadá

Nueva Zelanda

91

7

Tonga

Italia

15

27

Gales

Canadá

24

7

Tonga

Nueva Zelanda

53

37

Gales

A Pleno Rugby
Fotos: IRB y APR
www.aplenorugby.com.ar
 

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