R CHAMPIONSHIP / Notas RCH
Los socios del hemisferio sur encararon el año encolumnados detrás de la candidatura de Agustín Pichot, pero la pandemia generó cortocircuitos en el Súper Rugby y el Rugby Championship. ¿Cómo afectará a la Argentina? Mirá también >> Mensa: “Estoy seguro que Argentina hará un gran papel”

El éxito de los Springboks en Japón 2019 significó la octava conquista en nueve mundiales para las potencias del sur, que en este 2020 se propusieron llevar a los escritorios de World Rugby el dominio histórico que han mostrado en la cancha.



Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia y -claro- Argentina unieron sus 12 votos para tratar de impulsar a Agustín Pichot a la presidencia. Con ellos fueron Asia, Sudamérica, Oceanía, Uruguay, Estados Unidos, Rumania, Georgia y uno de los dos votos de Norteamérica.

En mayo, sin embargo, el mando quedó finalmente una vez más en manos de un europeo, el inglés Bill Beaumont, quien transita ahora su segundo ciclo al frente de la unión internacional.

Mientras tanto, la competencia en el hemisferio sur ya estaba pausada desde marzo por el brote de coronavirus y, poco a poco, comenzaron a profundizarse las diferencias entre las naciones socias de SANZAAR.

NZ Rugby fue quien dio el primer paso y, en pleno auge de su Aotearoa, declaró públicamente su intención de no competir más con las franquicias de Sudáfrica ni Jaguares. Australia, que disputó -con éxito- su propio torneo, se acercó a su vecino y ambos entablaron conversaciones para crear una competencia Trans-Tasman.

Pero ese futuro juntos también encontró disidencias entre las uniones de Oceanía: los neozelandeses quisieron limitar a dos o tres el número de equipos australianos, que hasta ahora no cedieron y seguirán por su cuenta.

Por otra parte, SA Rugby, que comenzó la semana pasada con su certamen doméstico, ya adelantó el desembarco de sus franquicias en el rugby de Europa, insertando a Lions, Bulls, Stormers y Sharks en el Pro 14 y dejando afuera a Cheetahs, que podría hasta iniciar acciones legales por el perjuicio económico que significa su salida del torneo.

En el plano internacional, los seleccionados fueron también un tema de debate. SANZAAR, que primero había confirmado a Nueva Zelanda como sede del Rugby Championship, se decidió por Australia a raíz de la resistencia que encontró por parte del gobierno kiwi y esta semana se encontró con un duro golpe: la baja de los Springboks.

Los campeones del mundo, y defensores del título también en el sur, confirmaron el viernes que no viajarán a la tierra de los Wallabies por las complicaciones logísticas y la falta de preparación de sus jugadores.

Algunos medios neozelandeses señalaron que la postura sudafricana es, en parte, un "vuelto" a Nueva Zelanda por haberse cortado solo en un Súper Rugby donde, claramente, el más perjudicado fue Jaguares.

La franquicia argentina quedó aislada y en estos meses vio cómo partieron a Europa su coach, Gonzalo Quesada, y la mayoría de sus figuras, mientras espera que se aclare el panorama para ver cómo se resuelve su futuro.

Por lo pronto, la alternativa de competencia que más al alcance tiene Jaguares es la Superliga Americana de una Sudamérica Rugby que en reiteradas oportunidades abrió los brazos para albergar al equipo argentino. Sí, bien lejos de SANZAAR y sus "desplantes".
Por: A Pleno Rugby
Foto: A Pleno Rugby
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