R CHAMPIONSHIP / Notas RCH
¿Pudieron haber viajado los Boks? Desde luego que sí. ¿Acaso el campeón del mundo no quería rifar el prestigio ganado en Japón? Sin necesidad de ranking y con la gira de los British Lions como objetivo, el Rugby Championship 2020 se convirtió más en un problema que en una solución. De esto habla Eugenio Astesiano en su columna. Además >> SANZAAR, de la unidad a los desplantes. ¿Qué dijo la UAR?

La pandemia es real, las preocupaciones acerca del bienestar de los jugadores son reales y la falta de competencia de muchos de los involucrados -sudafricanos y argentinos- también es real.



Es real que el impacto sobre lo que van a dejar de ganar las cuatro uniones debido al menor interés de los brodcasters, es importante. No se pierde plata, en todo caso, se deja de ganar, que no es lo mismo.

Hay muchas lecturas posibles y todas son válidas, lo que no implica que sean ciertas. Esas son, en definitiva, las que se dirimen en las negociaciones y la política interna de SANZAAR y entre los cuatro socios.

El principio de esto, en lo estrictamente formal, se remonta a finales del mes de abril, cuando Nueva Zelanda anunció que sus equipos regresaban a los entrenamientos. La decisión unilateral de NZ Rugby de seguir adelante con el Super Rugby Aotearoa -con sus cinco franquicias- en virtud de las posibilidades que otorgó la excelente gestión sanitaria de ese país, tuvo un fuerte impacto en Australia y ni que hablar, en Sudáfrica.

Australia quiso acoplarse, pero era imposible y entonces, armó su propio Super Rugby y convocó para eso a Western Force, el equipo del billonario Andrew Forrest, con sede en Perth, que dos años atrás fuera sacado de esta competencia.

Ambos Super Rugby fueron exitosos, en este contexto actual.

Los problemas económicos y financieros en ambos países necesitaban de fondos frescos y podemos decir que encontraron un paliativo que dio resultado, pero solo eso. Un paliativo.

Sudáfrica entonces, a la vista de que sus socios en SANZAAR trabajaron primero solos y luego juntos en la planificación del calendario 2021, decidió jugar sus cartas con el Hemisferio Norte con el Pro14. Competencia en la que ya estaban -sin ningún éxito deportivo ni comercial- Cheetahs y Southern Kings.

Todo muy lindo, pero hasta ahora sólo hubo declaraciones de buenas intenciones sudafricanas para eso. El ingreso aún no fue confirmado por el Pro14 de manera oficial, todavía.

Entonces, Sudáfrica armó ahora su propio Super Rugby Unlocked (así su nombre) que mezcla un poco de Currie Cup, un poco de Super Rugby y otro poco de juntar fondos.

¿Y Argentina?

Los Pumas y Sudáfrica se emparentan rugbísticamente desde hace muchas décadas y desde hace más de una década, cuando la SARU estornuda, la UAR se resfría.

La Unión Argentina ha sido fiel ladera de la SARU y han sido siempre muy leales una a otra. ¿Ha cambiado algo esta decisión? En lo formal, no. Nadie de la UAR se ha manifestado públicamente ni en off the record en contra de la decisión de los Springboks de no ir al Rugby Champioship.

¿Pudieron haber viajado los Boks? Desde luego que sí. SANZAAR se preocupó por adaptar el calendario de partidos para que el seleccionado sudafricano pudiera arribar a suelo australiano con tiempo suficiente para cumplir con la cuarentena y que los jugadores tuvieran también tiempo para sumar minutos en el Super Rugby Unlocked, que se ha puesto en marcha hace una semana atrás.

Casi nadie recuerda ya el partido Springboks Green v Springboks Gold pero no pasó tanto tiempo, apenas un par de semanas. Ahí, el nivel rugbístico de los jugadores involucrados no fue bueno. ¿Acaso haya sido uno de los factores determinantes del actual campeón del mundo el no rifar el prestigio y los laureles obtenidos en Japón en el Rugby Championship? ¿Qué tenía para perder Sudáfrica? Mucho.

¿Entonces gana algo? Tiempo, básicamente. Sin necesidad de ranking, sin necesidad de implementar todo un operativo enorme, sin necesidad de coordinar la llegada de jugadores desde diversos lugares, con su propio Super Rugby ya funcionando y con la gira de los British & Irish Lions como objetivo, el Rugby Championship 2020 se convirtió más en un problema que en una solución.

Pero... ¿es posible además que la SARU, con la sartén por el mango -campeones del mundo y dueños del rating y del negocio fuerte de la TV en el hemisferio sur- haya decidido devolver sutiles gentilezas a Rugby Australia, a NZ Rugby y a SANZAAR por lo antedicho unos párrafos arriba de haberse cortado solos, de manera inconsulta?

Para pensar

Dicho todo esto, resulta en un todo muy loable - y vale decir también, arriesgado- la presencia de Los Pumas en este certamen. Pero Los Pumas -a diferencia de los Springboks- no tienen nada que perder. Para la UAR, además, cualquier ingreso en dólares o en la moneda que sea, es bienvenido, necesario y casi vital. La competencia, por supuesto, también.

Además, otra cosa: nadie va a -no debería- juzgar a Los Pumas por los resultados que obtengan en este Tri Nations. Van rumbo -están inmersos ya- en una parada muy complicada. ¿La ventaja de los de Mario Ledesma? Están en Sydney, territorio conocido por el Head Coach, asesorado por su amigo y mentor Michael Cheika, con tiempo para trabajar con algunos jugadores muy jóvenes y ahora sí, con la posibilidad de jugar uno o dos amistosos previos.

Tal vez, la de hacer buenas migas con Australia. Quien fuera enemigo acérrimo del ingreso de la UAR a la competencia que fuere, puede convertirse hoy en su aliado.

La política, el dinero y el tiempo muchas veces hacen que cosas increíbles, sucedan.

Por: Eugenio Astesiano
Foto: SANZAAR y The Australian.com.au
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