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“La música para mí son mis alas”
“La música para mí son mis alas”
27/3/2014(A Pleno Rugby)
Joaco Terán tiene una historia muy ligada al rugby ya que el ex Newman jugó dos mundiales con Los Pumitas. Pero a los 18 años abandonó el deporte para dedicarse a su gran amor: la música. En charla con A Pleno Rugby contó su historia. “Lo único que hacia todas las tardes era encerrarme en mi cuarto a cantar y tocar”, comentó.

“A los 18 años cuando debí tomar una decisión muy difícil, y, a pesar de múltiples ofertas deportivas y en contra de mi legado familiar, decidí con certeza por mi gran amor "la música", explicó Joaco Terán. Luego de varios años de jugar en Newman y de disputar dos mundiales juveniles con los Pumitas dejó el deporte y se dedicó de lleno a la música. “La música para mí son mis alas”, afirmó. “En mis canciones siempre transmitió una alegría y un espíritu  positivo a la vida, a vivir y ser feliz con lo que uno hace”, agregó Joaco.

- De chico jugaste al rugby, ¿cuándo arrancaste con ese deporte?
- Al rugby arranqué cuando tenía 9 años. Vengo de una familia bastante rugbier donde hay un ex puma (Eduardo Garcia Terán) y todo. Nací en ese lugar y no era mi elección de vida. Era más una situación de haber nacido ahí y que me tocó eso y no lo estaba disfrutando.

- ¿Qué te llevó a dejar de jugar?
- Decidí dejarlo porque no sentía que era yo quien lo elegía sino que la situación de vida me llevaba a jugar al rugby. Creo que en la vida se genera una pelota que si no sos vos el que la controla estás perdiendo el timón. No fue fácil tomar una decisión dado que el deporte también fue un estímulo muy importante en mi vida, durante más de 15 años compartí la música con el deporte, cumpliendo con otro de mis sueños, representar a mi país, con mucho orgullo en Los Pumitas jugando dos mundiales, de Sudáfrica, con 17 años, y Dubai, con 18 años. Es en ese momento cuando debí tomar una decisión muy difícil, y, a pesar de múltiples ofertas deportivas y en contra de mi legado familiar, decidí con certeza por mi gran amor "la música".

- ¿Cómo fueron tus inicios en la música?
- Arranqué cuando tenía 9-10 años que empecé tocando la guitarra y recién a los 18 fue que decidí a partir de ese momento dedicarme a la música. Desde muy temprana edad expresé mi pasión por la música, a los 10 años mis padres me regalaron su primer guitarra. A los 11 comencé con clases de guitarra. Lo único que hacia todas las tardes era encerrarme en mi cuarto a cantar y tocar.

-  Contanos de tu primera banda.
- Estaba estudiando guitarra y estaba en la escuela de música contemporánea y ahí armo una pequeña banda con cuatro amigos del colegio pero no duro mucho porque al primer show en el que nos presentamos vino una banda de amigos. Panchito me viene a ver a ese show y me propone unirme a su banda. Tenían una banda que se llamaba Simbiosis y se acaban de separar porque el cantante se había ido. Entonces llegamos a abrir show en el Malvinas con Divididos, León Gieco, Spinetta… la verdad que fue una experiencia alucinante.

- ¿Qué transmitís en tus canciones?
- En mis canciones siempre transmitió una alegría y un espíritu  positivo a la vida, a vivir y ser feliz con lo que uno hace.

- ¿Cómo fue tu primera gira como músico?
- En el primer verano quería irme de gira con toda la banda de pop rock y estaban todos medios quedados que no querían hacer nada. Entonces agarré la guitarra, me subí a un colectivo y me fui a tocar. Me metí a vivir en una casa con 15 personas que trabajan todos en un bar y yo era el que musicalizaba las noches, era el que tocaba la guitarra ahí. Necesitaba salir a tocar, tenía algo adentro que me hacía seguir y me fui.  Esto fue en Uruguay, empecé a tocar ahí y una tarde estaba tocando en la playa y se acerca Sergio Lapegue y ahí fue cuando me descubre cantando. Me dijo que cuando vaya a Buenos Aires vaya a verlo que me iba a dar una mano y que le encantaba lo que hacía.

- Tenés una estrecha relación con Sergio Lapegue, es tu padrino artístico.
- Así empezó mi relación con Sergio. Desde principio el me descubrió, de alguna manera, y me empezó a apoyar. Cuando volví a Buenos Aires grabé mi primer demo de cuatro temas, había vendido una moto para grabar ese demo porque no conseguía quien me lo financie.

- Te fuiste a tocar a Hawaii, ¿qué te llevó a tomar esa decisión?
- En ese momento estaba dedicándome a la música y siempre hablaba del mar en las canciones y sentía que había algo en mí que necesitaba vivir cerca del mar. Ahí llegue a un pueblito en Hawaii, llego a un hostel y me esperaba una señora que se llama Mama y me dice porque no me iba a cantar ya que eso es lo que hice siempre y es lo que me apasiona. Me llevó  a una playita y me dice que ahí abajo de un árbol estaba lleno de turistas y que toque ahí. Le hice caso.

- Tenés una anécdota muy particular, ¿no?
A los 3 meses de estar ahí tocando me ocurrió algo inexplicable. Venia caminando por la calle y se me acerca una señora y me dice que estaba buscando artistas en Hawaii. Me rio, me da su tarjeta y me dice que es representante de artistas. Se la voy a mostrar a la Mama y me pregunta de dónde saque la tarjeta. Me pregunta si sé quién es y le digo que no tengo ni idea a lo que me responde que es la mujer de Clint Eastwood. Estar grabando en Eastwood Studio donde grabaron Michael Jackson, Frank Sinatra y Madonna fue una experiencia única.

- ¿Cómo se dio la oportunidad de grabar tu primer CD?
- Cuando vuelvo a Buenos Aires nuevamente tuve la oportunidad de conocer a Oscar Mediavilla y ahí es donde nace Alas. Le puse Alas al disco porque tiene un significado muy importante referido a la música. La música para mí son mis alas.

Por Cintia Ricca Bramajo
Fotos: Gentileza Joaco Terán
www.aplenorugby.com.ar 

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